sábado, 24 de octubre de 2026

Una curruca muy escondidiza, difícil de ver, que se mueve con discreción pero de manera incesante. Curruca carrasqueña occidental (Curruca iberiae).

A finales del pasado mes de agosto y justo antes de que abandone nuestras tierras al final del verano, tuve la oportunidad de dedicar varias horas de “pajareo” a observar y fotografiar a un pequeño grupo de una especie de curruca que se caracteriza por ser muy esquiva, escondidiza y que se mueve con discreción pero de manera incesante.



Como comprenderéis, no son nada fáciles de fotografiar ya que es una especie que posa pocas veces al descubierto y corrientemente permanece oculta entre la vegetación.



No quise desaprovechar la ocasión de encontrarme en el entorno de la Sierra Oeste de Madrid para poder realizarle éste reportaje fotográfico, ya que en el Principado de Asturias, que es mi lugar habitual de “pajareo”, no resulta nada fácil poderla encontrar, tal como podéis apreciar en el mapa de distribución de esta especie en la península ibérica.



En España se distribuye ampliamente por casi todo su territorio, incluidas las Islas Baleares, pero falta en Canarias, la mayor parte de la franja cantábrica, Levante y otras zonas del interior peninsular, como La Mancha, sur de Extremadura y Andalucía occidental.


En nuestro país se encuentran dos de las cuatro subespecies que existen: la subespecie "Sylvia cantillans cantillans", que se encuentra en la Península y en las Islas Baleares y la "Sylvia cantillans moltonii", que se encuentra en las Islas Baleares.



Se trata de una migradora transahariana y pese a medir aproximadamente 12 cm de longitud, la Curruca carrasqueña realiza una migración de larga distancia.



En primavera llega a la península ibérica desde sus áreas de invernada africanas. Se reproduce en España durante la primavera y el verano y a finales del verano emprende el regreso hacia África. Durante el invierno se localizan al sur del Sáhara y en el África tropical.



Su calendario migratorio está relacionado con la disponibilidad estacional de insectos, fundamentales para alimentar a los adultos y sacar adelante a los pollos. Durante la migración primaveral, los machos suelen llegar antes que las hembras. Esta llegada temprana les permite ocupar territorios y comenzar la actividad reproductora antes de que se establezcan las parejas.



En la península ibérica son habituales durante el período estival y durante los pasos migratorios. El paso prenupcial tiene lugar entre febrero-mayo, aunque abril es un mes característico de llegada y establecimiento en muchas localidades. El postnupcial lo llevan a cabo entre agosto-octubre.



A nivel mundial se distribuyen por el sur de Europa, en el suroeste de Asia y en África.


Tienen un tamaño medio de unos 12 cm de longitud y su envergadura puede alcanzar los 19 cm. Su peso puede llegar a los 11 gr. Podemos decir pues, que son de las currucas más bien pequeñas, asemejándose al tamaño de la Curruca zarcerilla, aunque su habitual posicionamiento en actitud erguida, les da un aspecto más esbelto.



En esta especie existen unas pequeñas diferencias entre los machos y las hembras que a continuación voy a describir.



El macho en plumaje nupcial presenta una combinación cromática muy característica. La cabeza y el dorso son de color gris azulado o gris pizarra.



Presentan una bigotera blanca muy visible que contrasta con las zonas rojizas de la cabeza.



Los ojos son pequeños, de color castaño y están rodeados de un muy característico de esta especie anillo ocular de color rojizo, especialmente llamativo durante la época reproductora.



Tienen un pico fino, puntiagudo, de color pardo-amarillento con la parte superior y la punta negruzcos.



La garganta, el pecho y los flancos son de color rojo ladrillo o cobrizo. La parte inferior del pecho y los flancos son de color rojizo más claro y el vientre blanquecino.



La combinación de garganta rojiza, bigotera blanca y anillo ocular rojo permite identificar al macho con relativa facilidad cuando se deja observar.



Las alas en la zona de los hombros son de color pizarroso. Las plumas primarias y las secundarias son de color marrón.



La cola es larga y es de color gris-parduzco con las rectrices externas de color blanco y algo de blanco en la punta de las demás plumas.



Las patas son medianamente largas y tienen los tarsos y pies de color rosa parduzco.



La hembra y los jóvenes son como el macho pero más apagados y de un tono general más gris parduzco, sobre todo en el dorso. La cabeza no es tan gris plomiza como la del macho. Las partes inferiores son más claras y con matices rosados u ocres. En general, su plumaje es mucho más discreto.



Los ojos también están rodeados de un anillo ocular de color rojizo u ocráceo pero más tenue que en el macho y el periorbital es blanquecino.



La garganta, el pecho y las partes bajas tienen un tinte rosáceo. El vientre es blancuzco y la bigotera blanca, aunque mucho más difuminada que la del macho.



Su hábitat tiene una clara predilección por los matorrales mediterráneos como los jarales, retamares, brezales, coscojares, etc. También vive en dehesas, pinares y sabinares, siempre que presenten un abundante sotobosque de porte arbustivo. Se encuentra desde el nivel del mar hasta los 1.900 metros de altitud (Sierra Nevada), aunque resulta más abundante entre los 600 y los 1.000 metros.



Su denominación “carrasqueña” hace referencia a las carrascas, denominación popular de las encinas de pequeño porte y, en determinados lugares, de la coscoja ya que estos ambientes arbustivos constituyen uno de sus hábitats predilectos.



Su alimentación es fundamentalmente a base de insectos y sus larvas (saltamontes, chinches, lepidópteros, hormigas, arácnidos, etc. que complementa y durante el otoño e invierno con bayas, semillas de plantas herbáceas y frutos (moras, higos, lentiscos, etc.).



La Curruca carrasqueña no se considera una especie amenazada, dada su amplia área de distribución y a sus tendencias estables o ligeramente positivas. Además, no es muy exigente en cuanto a sus requerimientos de hábitat, ya que puede ocupar una amplia variedad de ambientes. Está incluida como especie reproductora en la Lista Roja de las Aves de España, con la categoría de Preocupación Menor. Sin embargo, no está incluida en el Catálogo Español de Especies Amenazadas.

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