domingo, 18 de abril de 2021

El complejo mundo de las lavanderas boyeras. Lavandera boyera (Motacilla flava). Llavandera mariella.

No quería dejar pasa la ocasión de poder dedicar una entrada al blog al complicado mundo de las lavanderas boyeras y he querido aprovechar el buen paso migratorio que en esta primavera estamos teniendo de estas guapas aves, para observarlas y, en la medida de lo posible, conseguir unas cuantas fotografías para compartir en ésta publicación.

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Desde mi particular punto de vista, en la zona en donde habitualmente realizo el “pajareo” (Avilés/Gozón. Asturias), en ésta primavera está habiendo un buen paso de ellas en lo referente al número y a la variedad. Como viene siendo habitual, en primer lugar llegan los machos y el "paso" se nota sobre todo en las zonas costeras.

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Ya desde finales del mes de marzo o principios de abril hemos podido observar cómo, un año más, las praderas del concejo de Gozón se iban adornando con la llegada de estas coloridas aves que contrastan sus vivos colores amarillo, verde y gris azulado con la exuberante vegetación primaveral de la zona.

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava 

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Como la mayoría de vosotros ya sabréis, la Lavandera boyera (Motacilla flava) es una especie con una gran variabilidad ya que están descritas entre 15-20 subespecies en total que se diferencian por su coloración.

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

He querido relacionar las principales subespecies de lavanderas boyeras que podemos observar habitualmente en nuestro país indicando en cada una de ellas su denominación científica, así como su lugar principal de procedencia ya que en más de una ocasión podemos encontrar publicaciones que utilizan esa denominación y que puede llegar a confundir. También aparece el apellido del descubridor de cada una de ellas.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Entre las 7 subespecies que podemos observar más frecuentemente nuestro país están: la subespecie que es residente habitual M. f. iberae (Península Ibérica y Baleares, NO África y sur de Francia. Hartert) 

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

y la subespecie nominal que es la M. f. flava (Centroeuropea o alemana. Linnaeus) que en los pasos migratorios es bastante frecuente.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Menos frecuente es la M. f. flavissima (Gran Bretaña y Bretaña francesa. Blyth) y muy escasas la M. f. cinereocapilla (Italia. Savi) y la M. f. thunbergi (Escandinava. Billberg). Por su parte la M. f. feldegg (Balcanes, Turquía Cáucaso. Billberg) constituye una rareza de presentación excepcional.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

No quiero dejar de mencionar otras mucho más extrañas en nuestro territorio como son: M. f. Lutea, M. f. Beema, M. f. Macronyx, M. f. Taivana, M. f. Tschutschensis, M. f. melanogrisea, M. f. plexa, M. f. leucocephala y la M. f. Pygmaea. También hay que tener en cuenta la aparición, con relativa frecuencia, de ejemplares híbridos, sobre todo en las zonas de contacto entre dos subespecies, debido a lo cual a veces resulta complicado su correcta identificación. Así, por ejemplo, en ciertas zonas del NE de la Península Ibérica (Cataluña) se ha descrito un núcleo reproductor formado por híbridos que muestran caracteres intermedios entre la subespecie M. f. iberae (que también se extiende por el SE de Francia) y la subespecie italiana la M. f. cinereocapilla. Ambas subespecies están muy próximas en términos genéticos y su separación es muy reciente cronológicamente. Entre las consideradas intergradación entre dos subespecies cabe mencionar a: la M. f. Xanthophrys, entre feldegg y lutea o feldegg, flava, y también a la M. f. Dombrowskii, entre feldegg y flava (o beema), y la M. f. superciliaris entre feldegg y flava y quizás feldegg y otras formas del este de Europa.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

En esta entrada me voy a limitar a presentar y describir a las tres subespecies que ésta primavera he podido fotografiar y que, como anteriormente mencione, podemos ver más fácilmente en éste paso prenupcial, es decir, la subespecie que en nuestro país es residente habitual, la M. f. iberae (Península Ibérica y Baleares, NO África. Hartert), la subespecie nominal, que es la M. f. flava (Centroeuropea o alemana. Linnaeus) y la menos frecuente, la M. f. flavissima (Gran Bretaña. Blyth).

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima

Empezar diciendo que la Motacilla flava (Linnaeus, 1758.) es un ave paseriforme, perteneciente a la familia “Motacillidae” a la que también pertenecen los bisbitas y las lavanderas blanca (Motacilla alba) y cascadeña (Motacilla cinérea). El Significado etimológico proviene del latín “motacilla” y de “flavus-a-um”: amarillo, rubio. Es decir, un ave que mueve mucho (la cola) y de color amarillo o rubio. Por su parte en su nombre vernáculo el término “lavandera” quiere indicar que viven cerca del agua y el de “boyera” se debe a su frecuente costumbre de moverse en los terrenos donde hay ganado vacuno.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flava

Motacilla flava iberiae

Dentro de las lavanderas que podemos ver en Europa, la Lavandera boyera es la más compacta y colicorta de ellas. Viene a tener una longitud en torno a los 17 cm y una envergadura de aproximadamente, 25 cm. Su peso puede llegar a los 23 gr. Como veremos a continuación, existe un ligero dimorfismo sexual en esta especie.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Cuando hablamos de la “Motacilla flava iberiae” (Lavandera boyera ibérica) que en España es residente habitual, hay que mencionar que los machos durante la época reproductiva (nupcial) presentan el dorso y el obispillo de color verde oliváceo.

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Tanto el pecho como el vientre, los flancos y la zona caudal son color amarillo limón intenso.

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

En la cabeza tienen el píleo de color gris azulado que contrasta con el gris oscuro de las auriculares.

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

En la cara tienen una fina ceja poco desarrollada (lista superciliar) de color blanco que va desde la base de la mandíbula superior hasta la nuca, también tienen una brida negra por delante del ojo y tintes grises oscuros o negros en la zona ocular y de las auriculares.

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

La garganta y la parte anterior del cuello son de color blanco.

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Los machos nupciales de la M. f. flava (Lavandera boyera centroeuropea o alemana) tienen la cabeza y nuca gris azulada con una destacada ceja blanca (ancha y larga) y una subbigotera blanca entre la mejilla de color gris y la garganta amarilla bordeada de blanco. El mentón es de color blanco.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

La zona de las auriculares es de color gris más claro que el de la ibérica y ligeramente más oscura que el píleo, ocasionalmente con manchas blancas (pequeña mancha clara debajo del ojo).

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Por su parte los de la subespecie inglesa M. f. flavissima tienen la cabeza y nuca de color verdoso amarillento o amarillentas, al igual que las poco destacadas auriculares. La lista superciliar (ceja) y la garganta son intensamente amarillas.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

El pico es fino, puntiagudo y de color negro.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Los ojos son de un color marrón tan oscuro que parece negro y están bordeados en su parte superior e inferior por una fina línea blanca con forma semicircular.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

En las alas tienen dos franjas alares de color amarillento que se corresponden con el extremo de las coberteras medianas y el de las coberteras mayores. Las plumas primarias y las secundarias son de color pardo negruzco orladas en blanco.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

La cola es medianamente larga y es de color negro con las rectrices externas de cada lado de color blanco.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flavissima

Las patas son medianamente largas y de color negro.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Los machos de todas las subespecies con su plumaje de otoño/ invierno tienen los colores más apagados y se asemejan a las hembras en plumaje nupcial, siendo muy difícil la identificación por subespecies.

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

Motacilla flava iberiae

En líneas generales, las hembras se parecen a los machos pero tienen el color del plumaje más apagado que el de los machos.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Por la parte superior son de color pardo grisáceo.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Por la parte inferior son de color blanquecino con tintes amarillentos.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Tienen la cabeza de color gris verdoso.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

En otoño las hembras se vuelven parduzcas y exhiben un collar incompleto en el pecho.

Motacilla flava flavissima y Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Los jóvenes se parecen a las hembras pero son más parduzcos tanto por la parte superior como por la inferior y tienen la garganta de color ocráceo.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

En cuanto a las otras subespecies que muy ocasionalmente podemos ver en España decir que:

- Motacilla flava feldegg (Lavandera boyera balcánica), que se diferencia por tener la cabeza de color negro, pero sin lista superciliar, y por tener la garganta de color amarillo.

- Motacilla flava cinereocapilla (Lavandera boyera italiana), muy similar a la raza iberiae pero que se diferencia por no tener lista superciliar o bien por tenerla blanca, muy corta y por detrás del ojo, por tener la zona de las auriculares negruzcas y por tener la garganta de un color blanco menos intenso que el de la flava iberiae.

Motacilla flava superciliaris (Lavandera boyera occidental), que se diferencia por tener la cabeza de color negro y una lista superciliar muy marcada de color blanco.

- Motacilla flava thunbergi (Lavandera boyera escandinava), que se diferencia por tener la cabeza y nuca de color gris pizarroso, con la zona de las auriculares negruzca pero sin lista superciliar, y por tener la garganta de color amarillo bordeada de blanco en su zona de contacto anterior con las auriculares y bajo las bridas.

En lo referente a su comportamiento comentar que son aves muy inquietas a las que es habitual ver mucho tiempo en el suelo, corriendo y caminando por el suelo en busca de alimento mientras que agitan la cola continuamente arriba y abajo de una forma muy característica. Efectúan vuelos cortos, potentes y característicamente rebotantes.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Su canto es un modesto canto bisilábico de timbre algo chirriante (tsriiii-tsrrriii) y su reclamo se compone de dos notas agudas y lastimeras (tsi-i, pi-ip).

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava iberiae

La Lavandera boyera (Motacilla flava) se distribuye por Europa, Asia, el norte de África y Alaska. Como vimos anteriormente, las zonas de cría de las subespecies observadas en España son: M. f. iberiae en la Península Ibérica y el noroeste de África; M. f. flava en el centro de Europa; M. f. flavissima en Gran Bretaña; M. f. cinereocapilla en Italia; M. f. thunbergi en Escandinavia; y M. f. feldegg en los Balcanes.


Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

En nuestro país son residentes habituales aunque durante el invierno su número aumenta ligeramente debido a la llegada de individuos procedentes de Europa que acuden para pasar el período invernal. Se trata de una especie casi totalmente migradora, en invierno se desplaza al África subsahariana y el sur de Asia. Durante los pasos migratorios su número aumenta en nuestro país debido sobre todo a la subespecie M. f. flava, en tanto que M. f. flavissima se observa en menor número; por su parte, cinereocapilla y thunbergi son muy escasas, y feldegg constituye una rareza de presentación excepcional.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

En España la subespecie M. f. iberiae cría en la Península y Baleares y se distribuye en cuatro núcleos principales, el mayor de ellos en la cuenca del Duero, y los otros tres en la costa cántabro-gallega, la zona del bajo Guadalquivir-golfo de Cádiz y la costa mediterráneo-balear. En el resto de la Península aparece de modo disperso, con notables ausencias en gran parte de Extremadura, Andalucía, el valle del Ebro y Cataluña. En ambos pasos, pero fundamentalmente durante el otoñal, se observa por todo el territorio español, Canarias incluida. En Cataluña se ha descrito un núcleo reproductor formado por híbridos de iberiae y cinereocapilla.


Motacilla flava flavissima


Las aves españolas invernan en el Sahel y quizás en Marruecos, aunque existen citas invernales en España, sobre todo en Andalucía. La llegada en primavera habitualmente ocurre a finales del mes de marzo o en abril y su presencia se alarga hasta el mes de septiembre/octubre e incluso noviembre. En la migración se detecta segregación longitudinal, es decir que, las lavanderas boyeras del oeste de Europa tienden a atravesar por el oeste peninsular, y lo mismo ocurre para las del este.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

El hábitat preferido por la Lavandera boyera son zonas abiertas húmedas, como prados y pastizales encharcados, zonas en las que hay ganado vacuno, marismas, áreas palustres, estuarios, saladares, cultivos de regadío, arroyos entre secanos y en los límites de los arrozales. Prefiere las llanuras y elude los terrenos montañosos. En cuanto a la altitud, nidifica entre el nivel del mar y poco más de 1.000 m, aunque es rara por encima de los 800 m.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Se alimentan fundamentalmente de una gran variedad insectos y sus larvas tanto terrestres como acuáticas, aunque destaca el consumo de larvas y adultos de mosquitos, moscas y chinches. y también de pequeños moluscos.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

La técnica más empleada para conseguir alimento consiste en la búsqueda y el picoteo en el suelo, seco o encharcado, con ocasionales persecuciones andando y en vuelo.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

El periodo de reproducción lo realizan entre los meses de marzo y agosto, pudiendo llegar a efectuar dos puestas al año. Las hembras son las encargadas de construir el nido que lo ubican en el suelo, tanto en llano como en alguna depresión, y oculto entre la hierba utilizando para su elaboración pequeños tallos, pequeñas raíces, hierbas secas y musgo, después lo tapizan con pelos y alguna pluma.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

La puesta se compone habitualmente de cuatro a seis huevos y la incubación, que es llevada a cabo por ambos sexos, dura 12 días aproximadamente. Las crías abandonan el nido cuando tienen unos 14 días de edad pero siguen siendo atendidas por sus padres durante unos 7 días más.

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Motacilla flava flavissima

Todas las lavanderas boyeras guardan una gran fidelidad al lugar donde han anidado el año anterior, regresando a él si sobreviven No está claro que lo hagan los jóvenes exactamente al mismo lugar, pero si a una zona próxima.

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

Motacilla flava flava

No se conocen amenazas específicas, pero la Lavandera boyera está expuesta a problemas genéricos debidos a la pérdida de hábitat, sobre todo alteraciones en humedales y en pastizales de uso ganadero,  y a la contaminación del medio agrícola y acuático. Por otra parte, la expansión del regadío puede beneficiarla. En el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas aparece como “De interés especial”.