jueves, 17 de enero de 2019

Un pato muy coqueto y un gran buceador. Porrón moñudo (Aythya fuligula). Calón de Moñin.

En esta nueva entrada quisiera compartir con los visitantes de este blog, las imágenes que he podido obtener en mi reciente visita a las Marismas de Santoña, Victoria y Joyel (Cantabria) de un pato por el que siento una simpatía especial desde siempre, el Porrón moñudo (Aythya fuligula). Un pato al que le he podido fotografiar en varias ocasiones, pero al que curiosamente, aún no le había dedicado ninguna entrada. 




Una simpatía especial que tal vez sea debida a esa curiosa característica que queda reflejada en su denominación común, que no es otra que ese ostentoso “moño” que en especial el macho luce en su cabeza, aunque, desde mi modesta opinión, habría que denominarlo mejor como coleta, en cuanto a que no está enrollado y sujeto como acostumbran a estar los moños, o tal vez como cola, pero claro esto confundiría con la otra estructura anatómica que presentan las aves. Pero bueno, en el mismo sentido de lo anteriormente descrito, tampoco entiendo mucho por qué al moño que lucen los toreros lo se le denomina coleta. 




También se podía definir a ese conjunto de plumas levantadas que tienen ciertas aves en la parte superior de la cabeza como mechón, cresta, copete o incluso como penacho. De hecho, si no me equivoco, la traducción de su denominación en inglés “Tufted Duck” sería la de “pato copetudo” o “pato con penacho”. 




Disquisiciones aparte, la verdad es que ese moño le proporciona una estética muy particular y un tanto coqueta, llegando en ocasiones a adquirir unas proporciones un tanto considerables. Para comprobar este aspecto he recurrido a algunas imágenes de mi archivo en las que se puede apreciar cómo, en especial durante la época reproductiva, ese moño o coleta aumenta de longitud de forma considerable. 




Por su parte, la etimología de su denominación científica como “Aythya fuligula” (Linnaeus, 1758) proviene del término griego “Aythya”; nombre griego de un ave marina no identificada citada por Aristóteles, y de los latinos “fuligula: diminutivo de “fuligo, inis”; hollín, negro galena usado para teñir las pestañas, y de “gula”; garganta, en referencia al color oscuro de su cabeza y cuello. 




El Porrón moñudo es un pato buceador de pequeño/mediano tamaño, perteneciente a la familia “anátidae”, género “aythya” con un marcado dimorfismo sexual. Vienen a medir entre los 40-47 cm de longitud, con una envergadura media de unos 70 cm. El peso medio puede llegar a los 1.000 gr en el caso de los machos y un poco menos en las hembras. 




En el caso de los machos se pueden describir dos tipos de plumaje: el de eclipse y el nupcial. El primero de ellos, el de eclipse, lo lucen durante la temporada estival y, al igual que acostumbra a ocurrir en otras especies de anátidas, es menos vistoso, siendo muy similar al que tienen las hembras, aunque algo más oscuros. 




Fuera de la época estival, durante el resto del año, lucen el denominado plumaje nupcial que, en especial durante el período reproductivo, se vuelve mucho más vistoso, intensificando aún más aún su coloración. 




En el caso de los machos con este plumaje nupcial, la coloración general de su plumaje es de color negro con la excepción de los flancos y el vientre que son de color blanco.




La parte dorsal de sus alas es de color negro y en ellas destaca una gran franja de color blanco que se puede observar fácilmente cuando los vemos en vuelo. La parte ventral de las alas es blanquecina. 




Como ya mencioné anteriormente, los machos en la parte posterior de la cabeza exhiben un penacho de plumas que cuelga hacia abajo a modo de coleta y que aumenta de longitud durante la época nupcial. En los laterales de la cabeza se pueden observar unos vistosos reflejos metálicos violáceos.




Presentan un pico corto, bastante ancho y de color gris azulado pálido con la punta negra. 




Bastante vistosos son también los ojos que presentan un iris de color amarillo intenso y que, aunque son de tamaño pequeño, son visibles incluso a cierta distancia. 




La cola es corta y de color negro, excepto las rectrices que son de color gris, aunque son poco visibles cuando nada. 




Las patas son de color gris y tienen los dedos palmeados. 




En el caso de las hembras adultas su plumaje en general es de color marrón, con el pecho y los flancos algo más claros o blanquecinos y algo moteados. 




El vientre, al igual que en los machos, es de color blanco. 




También lucen en la parte posterior de la cabeza un pequeño penacho de plumas, a modo de moño o coleta, pero mucho más corto. 




Con cierta frecuencia, las hembras presentan una mancha blanquecina no muy grande y poco definida alrededor de la base del pico que puede llevar a confundirlas con las hembras del Porrón bastardo (Aythya marila), o incluso del Porrón bola (Aythya affinis), pero en ambos casos esa mancha es mucho más amplia y está bien delimitada.




El iris de los ojos también es amarillo.




El pico es de color gris azulado. 




Los ejemplares jóvenes tienen un plumaje muy parecido a las hembras, pero con una coloración más apagada y los flancos más oscuros. 




El pico es más oscuro, al igual que el iris (pardo). 




Los porrones moñudos son unos buceadores excelentes que pueden alcanzar los 4 metros de profundidad. 




Se distribuyen por el norte y centro de Europa y por Asia septentrional. Durante la temporada invernal se desplazan hacia zonas más templadas del sur ocupando áreas meridionales de Asia y Europa (costas occidentales atlánticas) e incluso llegando a instalarse en algunos enclaves del continente africano. 


El periodo migratorio lo acostumbran a iniciar a partir del mes de octubre, siendo la llegada mayor a lo largo de los meses de diciembre y enero, prolongándose hasta marzo. La mayoría de porrones moñudos que invernan en nuestro territorio son originarios de Europa central o de Islandia. 




En Nuestro país tan sólo se han descrito casos de cría de algunas parejas aisladas en algunos humedales de la Península (Cáceres, León, Lugo, Orense, Zamora y Álava). La inmensa mayoría de estos patos que podemos ver en España, son invernantes regulares, en especial en áreas de Galicia, Asturias, Extremadura y Castilla-La Mancha (cuadrante noroccidental). Invernan también, aunque en cantidades mucho más modestas, en Baleares y Canarias. 


Su hábitat preferido lo constituyen los humedales de aguas dulces con abundante cobertura vegetal, lagunas, lagos, embalses, estuarios y estanques en los que existan aguas relativamente profundas en las que zambullirse para obtener alimento. Ocasionalmente también en aguas salobres. 




Su tipo de alimentación es omnívora ya que se nutre tanto de semillas, tallos y plantas acuáticas, así como de moluscos, crustáceos, anfibios, insectos acuáticos y pequeños peces que obtiene buceando a cierta profundidad. 




Su periodo reproductivo lo llevan a cabo entre los meses de mayo y junio. En esa época, la hembra se encarga de construir un nido con forma de plataforma, en el suelo cerca de la orilla y escondido entre la vegetación ribereña. Para su elaboración utiliza materia vegetal que posteriormente tapiza con plumón. La puesta se compone normalmente de 8-11 huevos y la incubación, que es llevada a cabo por la hembra, dura 25 días aproximadamente. Las crías son nidífugas y a las pocas horas de nacer abandonan el nido, aunque la madre cuida de ellas durante sus dos primeros meses de edad. 




Las principales amenazas que se ciernen sobre esta especie en nuestro territorio son la pérdida de hábitat, fundamentalmente debida a sequías, desecaciones, contaminación de las aguas, colmatación de las cubetas o falta de protección de los humedales. También hay que tener en cuenta que al tratarse de una especie cinegética, las capturas producidas en una temporada en algunas regiones concretas, donde su población no alcanza números elevados durante el periodo invernal, podría causar la disminución de la posible población que permaneciera en estos humedales hasta el periodo reproductor.