domingo, 9 de agosto de 2026

Las grandes dificultades para conseguir fotografiar a una de nuestras escasas aves endémicas ibéricas cuyo origen sigue siendo un misterio. Rabilargo ibérico (Cyanopica cook).

El Rabilargo ibérico (Cyanopica cook) es sin duda uno de los córvidos más elegantes y llamativos de Europa y de los más difíciles de fotografiar dado el carácter sumamente desconfiado que habitualmente tienen, máxime cuando, como suele ser habitual, se desplazan en grupo emitiendo sonidos de alerta a la mínima amenaza que crean pueda existir.



Mientras les estaba fotografiando me venía a la cabeza las grandes diferencias que se dan entre esta especie y la mayoría del resto de los componentes de la familia de los córvidos, ya que el Rabilargo ibérico tiene una fisionomía mucho más grácil y estilizada que el resto. Destaca notablemente su colorido plumaje de suaves tonos cremosos y azulados que le proporciona una belleza exótica, a diferencia de los habituales colores negros de sus congéneres (excepto el caso del Arrendajo euroasiático), por lo que, al menos para mí, le hacen ser con diferencia, el más bonito de la gran familia de los córvidos.



Esos suaves tonos cremosos y azulados resaltaban mucho más cuando, como ocurría en esta ocasión, incidían los rayos solares sobre su plumaje, añadiéndoles un brillo especial. Su plumaje cambia con la luz. El intenso azul de alas y cola no se debe únicamente a pigmentos, sino también a la estructura microscópica de las plumas, que refleja determinadas longitudes de onda y hace que el color resulte especialmente brillante bajo el sol.



Entre las curiosidades más interesantes de esta ave merece la pena destacar que se trata de una especie exclusivamente ibérica. Solo vive de forma natural en el oeste de la península ibérica (España y Portugal), lo que lo convierte en uno de los pocos córvidos endémicos de Europa.



Durante mucho tiempo se creyó que era la misma especie que el Rabilargo asiático. Dado que tan solo existían poblaciones en la península ibérica y en el este de Asia, separadas por unos 9.000 km, fue un auténtico enigma biogeográfico. Finalmente, los estudios genéticos demostraron que son dos especies distintas: Cyanopica cooki (ibérico) y Cyanopica cyanus (asiático). Eso sí, su origen sigue siendo un misterio. La hipótesis más aceptada es que ambas especies descienden de un antepasado común cuya distribución quedó fragmentada durante las glaciaciones del Pleistoceno.


En este punto quiero recordar que desde hace años se vienen realizando serias investigaciones paleontológicas y genéticas para comparar las poblaciones de rabilargos europeas y asiáticas, habiéndose puesto de manifiesto unas marcadas diferencias entre ambas poblaciones, llegándose a la conclusión, tras los resultados obtenidos por los diferentes grupos de investigación, que esas diferencias son lo suficientemente importantes como para que, en vez de considerar, como hasta hace poco tiempo, al Rabilargo ibérico como una subespecie del asiático, se debe crear una nueva especie monotípica para la población ibérica: la “Cyanopica cooki”, dejando la denominación de “Cyanopica cyanus” para las poblaciones asiáticas. Como curiosidad, decir que esta denominación científica de “Cyanopica cooki” al parecer se debe a que esta especie fue encontrada por primera vez en España en 1831 por el capitán SE Cook (famoso marino, explorador y cartógrafo británico). Si estáis interesados en profundizar en este interesante “misterio” recientemente desvelado, os recomiendo que pinchéis en este enlace, en el que encontrareis las suficientes explicaciones.



El caso es que el Rabilargo ibérico (“Cyanopica cooki”) ha logrado el pleno reconocimiento como especie monotípica, convirtiéndose en la cuarta ave endémica de la Península junto con el Pito ibérico (“Picus sharpei”), el Águila imperial ibérica (“Aquila adalberti”) y también, si no me equivoco el Mosquitero ibérico ("Phylloscopus ibericus"), también catalogado recientemente como especie, tras su disociación del mosquitero común. Al respecto de esta última especie decir que el área de reproducción del Mosquitero ibérico se limita casi por completo a la España peninsular y a la Portugal continental, pero también a una estrecha franja del extremo suroccidental de Francia (principalmente Pirineos Atlánticos), donde la especie se reproduce de forma marginal. Por ello, se considera un endemismo ibérico, aunque no sea un endemismo estricto de la península debido a esa pequeña extensión en Francia.



El Rabilargo ibérico (“Cyanopica cooki”) es uno de los córvidos más ligeros. Aunque mide entre 34 y 36 cm, casi la mitad de esa longitud corresponde a su espectacular cola azul, mientras que su peso apenas ronda los 65–75 g. Está considerado como el más pequeño de los córvidos ibéricos. Su peso puede llegar a los 75 gr. La longevidad de estas aves oscila entre los 5-10 años. No existe dimorfismo sexual en esta especie, aunque los machos tienen un tamaño algo mayor.



Tienen la parte dorsal de un color pardo rosáceo algo más oscuro que el del pecho y el vientre. 



Presentan un capirote de color negro brillante que se extiende hasta sobrepasar el ojo por su parte inferior y que contrasta notablemente con el color blancuzco de la cara y garganta.



En cuanto a las alas hay que decir que son anchas, redondeadas y que destaca llamativamente (especialmente cuando les da la luz) su color azul celeste. Las coberteras pequeñas y medianas son de color pardo rosáceo y las primarias tienen el borde interior de color negro.



La cola es muy larga (19.0-19.7 cm) y es la característica que le proporciona su nombre común. Tiene forma escalonada y también es de color azul celeste.



Los ojos son de un color marrón tan oscuro que parece negro y están rodeados de un fino anillo periocular negruzco. El pico es fuerte y de color negro. Las patas son medianamente largas y de color negro.



Vive en sociedades muy organizadas. Forma bandos de 20 o más individuos que mantienen una estructura social estable, cooperan en la búsqueda de alimento y se comunican continuamente mediante una amplia variedad de vocalizaciones. Su repertorio vocal incluye graznidos ásperos, reclamos nasales y suaves gorjeos que permiten mantener el contacto entre los miembros del grupo incluso cuando no se ven. Es bastante frecuente oírlos cuando se desplazan en bandos, cosa que realizan con bastante asiduidad. Se trata de un “grruií-grruií” áspero y algo nasal. Los gritos continuos mantienen la cohesión entre los componentes del grupo. No obstante, como sucede con otros córvidos, la variedad de voces es grande, en especial, referidas en cada momento a una situación determinada de alarma, sorpresa o miedo. Enlace



Otra interesante característica de esta especie es la de que practica la cría cooperativa. En muchas colonias, individuos que no están criando ayudan a alimentar y proteger a los pollos de otras parejas, aumentando el éxito reproductor del grupo.



También tiene una gran memoria. Como otros córvidos, es capaz de esconder alimento para recuperarlo posteriormente, recordando con precisión numerosos escondites. También modifica su comportamiento si sospecha que otro rabilargo lo está observando. Es omnívoro y muy oportunista. Su dieta incluye insectos, lombrices, hormigas, frutos, bellotas, piñones, semillas, pequeños vertebrados e incluso huevos de otras aves cuando tiene ocasión.



En cuanto a su hábitat decir que prefiere los bosques mediterráneos. Es especialmente abundante en encinares, alcornocales, dehesas y pinares abiertos, donde encuentra abundante alimento y árboles adecuados para nidificar. Construye auténticas colonias de nidos. Varias parejas pueden instalar sus nidos muy próximos unas de otras en un mismo grupo de árboles, lo que facilita la defensa frente a depredadores.



En lo referente a su distribución decir que en Asia ocupa el este de China y de Siberia, Mongolia, Corea y Japón, y en Europa, la zona sur meridional de la Península Ibérica. El Rabilargo ibérico (“Cyanopica cooki”) es muy difícil de distinguir del Rabilargo asiático (“Cyanopica cyanus”). Los rabilargos asiáticos tienen una mancha blanca en el extremo de su cola que no tienen los ibéricos.

Rabilargo asiático (“Cyanopica cyanus”)
En España el Rabilargo ibérico es un residente habitual pero únicamente en la Península, siendo una especie bastante común en las zonas donde habita, fundamentalmente en la zona de Extremadura, las provincias occidentales de Castilla-La Mancha (si bien alcanza el occidente de Albacete) y Andalucía, donde ocupa el norte de las provincias de Jaén, Córdoba, Sevilla y Huelva y un área aislada en la cuenca del Genil. En la zona centro se extiende por Madrid, Segovia, Soria y el sur de Burgos, y llega por el oeste hasta Salamanca. No está presente en los archipiélagos ni en los territorios norteafricanos.


Como podemos apreciar claramente en el mapa de distribución, en la Península Ibérica tiene un rango de distribución restringido, ya que lo podemos encontrar en el sur de Portugal y en el centro y suroeste de España, evitando la costa mediterránea y el extremo norte. Esta distribución probablemente se deba a su incapacidad para tolerar climas más fríos o zonas más secas.



Realizan pocos desplazamientos por su toda su área de distribución, comportándose como aves bastante sedentarias y aunque pueden realizar movimientos dispersivos, estos son de escasa entidad no alejándose del territorio de reproducción incluso cuando las condiciones meteorológicas no le son propicias. Se comportan como aves bastante territoriales que realizan desplazamientos rutinarios siguiendo siempre los mismos itinerarios.



Su principal factor de amenaza es la persecución directa del hombre a causa de los daños provocados por la destrucción y/o pérdida de calidad de sus hábitats, principalmente en los cultivos de frutales y viñedos, así como la masiva utilización de pesticidas en las áreas donde se reproducen.



El Rabilargo ibérico es presa frecuente de múltiples depredadores, tanto aéreos como terrestres, a pesar del intenso nivel de defensa comunal que realizan. Entre sus principales depredadores están en el grupo de las aves: el Milano negro o el real, Busardo ratonero, Cuervo común, Alcaudón común. Entre los mamíferos están: la Jineta, Gato doméstico, Lirón careto. Y entre los reptiles: la Culebra de escalera y el Lagarto ocelado. Actualmente aparece incluido en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas en la categoría “De interés especial”.

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