domingo, 4 de julio de 2021

Otras aves rapaces en la primavera de Villafáfila (Parte 2 y fin). Aguilucho cenizo (Circus Pygargus), Milano negro (Milvus migrans), Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus), Cernícalo primilla (Falco naumanni).

Continuando con la aves rapaces que en mi reciente visita he podido observar y de alguna manera, fotografiar (muy nublado, viento y algo de lluvia) en Villafáfila, comparto ahora unas cuantas fotografías más de la especie con la que había acabado en la anterior entrada. Se trata del la bello y polifacético Aguilucho cenizo (Circus Pygargus) que nos visita todos los años desde tierras africanas a donde se desplaza para pasar la temporada invernal.


Presenta un gran parecido con el Aguilucho pálido (Circus cyaneus), residente habitual durante todo el año en esta zona. El macho adulto típico, tal y como su denominación común describe, es de color gris ceniza en la zona dorsal (nuca, espalda), así como el obispillo, el cual presenta una muy estrecha área blanca (base de la cola), muchas veces difícil de ver. El apellido en latín “pygargus” significa obispillo resplandeciente.


Cuando le vemos en vuelo, se puede apreciar que las alas son largas, estrechas y puntiagudas. En su parte dorsal, también son de color grisáceo pero más oscuro en las zonas internas, intermedio en el centro y más claro en las externas, con lo que en su conjunto se llegan a apreciar tres distintas tonalidades de gris. En ese dorso de las alas, destacan unas características franjas estrechas de color negro a lo largo de las rémiges secundarias y también el color negro de las primarias, las cuales tienen la quinta pluma acortada (cuatro dedos visibles en vuelo). 


Por la parte inferior, las alas están muy barradas con las infracoberteras surcadas por líneas rojizas y las secundarias con tres barras transversales, dos de ellas anchas y negras y otra, terminal, más clara (grisácea). Las primarias también son negras, pero ese color tiene una extensión mayor que en el dorso.


En esta maravillosa Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila (Zamora), así como en el noroeste de la Península Ibérica, es relativamente frecuente la presencia de ejemplares melánicos de esta especie en la que los machos presentan una coloración marrón muy oscura, casi negra por debajo, pero con una extensa mancha blanca en la base de las primarias y gris oscuro por encima con la cola más pálida sin bandas. 



El hábitat por el que tienen preferencia son las grandes extensiones cultivadas de cereales (trigo, cebada y avena), pero también frecuentan otro tipo de espacios abiertos como son los grandes pastizales, herbazales y brezales de montaña, los claros de los bosques, las marismas o los pantanos. Su alimentación es fundamentalmente a base de pequeños y medianos vertebrados como ratones y topillos, pero también pequeñas aves, pequeños reptiles y anfibios, lombrices y grandes insectos como langostas y saltamontes. 


En lo referente a su comportamiento, decir que es habitual verlos planeando a baja altura, mientras prospecta lentamente el terreno, sobre campos de labor, prados y eriales. Poseen un vuelo grácil, con una batida poderosa y elegante, colocando sus alas en forma de “V” durante los planeos, dando lugar a una silueta muy característica. No nos olvidemos de que es una especie del género “Circus” (palabra que procede del griego “kirkos” y que significa “halcón que vuela en círculos”). 


Aunque no se conocen tendencias poblacionales de manera fidedigna, se cree que la especie está sufriendo un alarmante declive debido a sus principales amenazas que se relacionan, sobre todo, con su dependencia de los cultivos de cereal y con la intensificación de las prácticas agrícolas. La recogida mecanizada del cereal y la utilización de variedades de ciclo corto impiden que los pollos completen su desarrollo antes de la cosecha, lo que supone la pérdida de numerosas nidadas bajo las cuchillas de las cosechadoras. También constituyen una amenaza para esta especie; la intensificación y los cambios en los usos tradicionales de la actividad agrícola, el mayor uso de fitosanitarios (pesticidas), así como la reducción de linderos entre parcelas que disminuyen la diversidad de presas y ambientes para las aves. Por último, destacar también la amenaza que supone la caza ilegal, el uso de venenos y una intensa predación por parte de zorros, jabalíes y otras rapaces, como el milano negro.


El Aguilucho cenizo, junto con el Alcaudón real y el Vencejo común, han sido las especies candidatas a ser declarada "Ave del año 2021" en la campaña promovida por la organización SEO/BirdLife con el objetivo de fomentar su conservación y de llamar la atención sobre la delicada situación de algunas especies de aves. Al final, la ganadora ha resultado ser el Vencejo común, un ave frecuente en entornos urbanos, con el 49.58 % de los votos populares. Las otras dos aspirantes, que repetían candidatura este año (ya lo fueron en 2020), eran el Alcaudón real que ha ocupado el segundo lugar con el 27.15 % y el Aguilucho cenizo que, con el 23.27%, ha quedado en tercera posición.


Digo, un poco más optimista, en el sentido de que se trata de una rapaz que, en contraste con su familiar la “cometa roja”, es decir, el Milano real (Milvus milvus), cuya área de cría se limita esencialmente a Europa, el Milano negro es una ave de presa que tiene una gigantesca área de distribución, siendo una de las más extendidas y abundantes en Europa (con cerca de 100.000 parejas reproductoras) donde, como luego veremos, alcanza una gran densidad en algunos países, entre ellos España. También está presente en, África, Asia y Oceanía.



La siguiente especie de ave rapaz que allí pude fotografiar y de la que pude observar bastantes ejemplares fue la que popularmente se la conoce como la “cometa negra”, es decir el Milano negro (Milvus migrans). Se trata de una especie que al contrario de lo que pasaba con la especie anterior (Aguilucho cenizo) y con su cercano familiar la “cometa roja”, es decir, el Milano real (Milvus milvus), nos permite ser un poco más optimistas en el sentido de que se trata de una rapaz que tiene una gigantesca área de distribución, siendo una de las más extendidas y abundantes en Europa (con cerca de 100.000 parejas reproductoras) donde alcanza una gran densidad en algunos países, entre ellos España. También está presente en, África, Asia y Oceanía. En el caso del Milano real su área de cría se limita esencialmente a Europa.



En esa amplia distribución mundial ha contribuido el hecho de que se trata de una de las rapaces más oportunistas y adaptables de nuestro entorno, cuyo espectro alimentario es extremadamente amplio que incluye cada día más a la carroña proveniente de desperdicios de gran variedad de pequeños animales, muchos de ellos atropellados en la carretera, sin olvidarnos de los múltiples recursos que en este sentido le ofrecen los basureros (desechos humanos), granjas, mataderos y muladares. 



También es capaz de incluir en su dieta alimenticia a las aves, mamíferos, pequeños roedores, reptiles, anfibios, grandes insectos, moluscos, así como peces muertos o enfermos. En general, se puede considerar que tienen una alimentación fundamentalmente carroñera, ya que prefieren comer animales muertos o cazar animales heridos, antes que cazar a los que están sanos.



Una favorable peculiaridad de la qué tuve la fortuna de ser testigo cuando encontré a un ejemplar que, poco a poco iba desmenuzando a una presa en lo alto de una gran bala de paja a la que se había desplazado para alimentarse tranquilamente. Os dejo la secuencia completa de esta bella rapaz alimentándose tranquilamente.













En otra ocasión pude fotografiar a otro ejemplar que, como se puede apreciar en las imágenes,  transportaba en sus garras a otra presa.



Al observarlos volando fácilmente podemos apreciar que tienen un vuelo muy ágil, planeando y realizando frecuentes giros por medio de unos mínimos movimientos de giro o retorcimiento de su peculiar cola, la cual utilizan a modo de timón.



El Milano negro es un ave rapaz estival en la Península al igual que sucede en el resto del contingente europeo. Aparece ya a comienzos de la primavera en sus lugares de reproducción procedentes del África tropical donde  invernan los individuos reproductores en Europa, aunque los ibéricos a veces solo se desplazan hasta Marruecos. El abandono de las zonas de cría se produce a lo largo del mes de agosto, momento en el que los milanos negros se encaminan hacia los estrechos (al de Gibraltar los de la Península Ibérica y al del Bósforo los del resto de Europa) que les faciliten el cruce hasta el continente africano y donde se suelen concentrar un gran número de ejemplares en esa época (entre 40.000 y 60.000 aves). También es cierto que cada vez resulta más habitual que algunos ejemplares permanezcan en nuestro territorio durante el invierno, sobre todo en Andalucía occidental y Extremadura.



Su hábitat es sobre todo en áreas no demasiado arboladas como dehesas, pastizales y campiñas donde hay llanuras y árboles. También en riberas de ríos, zonas húmedas, embalses, lagos o lagunas. 



Las principales amenazas que padece el Milano negro son el uso ilegal de veneno dada su alimentación carroñera, al que la especie resulta muy sensible, así como los accidentes en tendidos eléctricos y la persecución directa. Al Milano negro se le incluye en el Libro Rojo de las aves de España como “Casi amenazado” y aparece calificado como “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.



Poco a poco vamos llegando al final de éstas dos entradas dedicadas a las aves rapaces que he podido fotografiar al final de la pasada primavera en Villafáfila y antes de acabar considero que hay que darle protagonismo al que está considerado como el halcón más frecuente de nuestro entorno, el Cérnícalo vulgar (Falco tinnunculus) que, al igual que ocurre con algunas otras especies de aves, le denominamos común, pero eso no debe dar pie a minusvalorar la belleza de ésta pequeña rapaz diurna.



Se trata de una especie perteneciente a la familia de los falcónidos (halcones, cernícalos, alcotanes) que a diferencia de las Accipitriformes (engloba a la mayoría de las rapaces diurnas), además de las garras usan el pico para matar a sus presas, para lo que disponen de una protuberancia córnea en el pico superior, cerca de la comisura, conocida como “diente de halcón”. 



El significado etimológico de la especie (Falco tinnunculus) se podría decir que es el del "halcón que chilla" ya que el término "Falco" proviene del latín "falco-onis": hoz, guadaña, referido a sus garras en forma de ganchos o por la forma de su silueta en vuelo y también el de "tinunculus" que proviene de "tinnungulus-i" y que tiene el significado de sonido chillón, estridente o agudo. Dado que se trata de una especie especialmente chillona, ese atributo ha sido utilizado para su nombre específico científico. 



Su vuelo es muy acrobático, con aleteos seguidos de cortos planeos hasta situarse en sus posaderos, arbustos de gran porte o postes de la luz. Evidentemente, su denominación común como "cernícalo" se debe a que se cierne a menudo, aleteando activamente para mantenerse suspendido en el aire, mientras otea el terreno a la búsqueda de alguna presa.



Esta especie presenta un acusado dimorfismo sexual, tanto por lo que respecta al tamaño (las hembras son mayores), como en lo relativo a la coloración del plumaje.

                                                                                        Hembra
                                                                                    Macho

Presenta un gran parecido con el Cernícalo primilla (Falco naumanni), si bien el Cernícalo vulgar es algo mayor y menos urbanita. Dos de las más llamativas características del macho del Cernícalo primilla, es el color azulado de la cabeza y la ausencia de la característica bigotera en la cara del Cernícalo vulgar. También se distinguen porque el C. primilla carece de manchas en el dorso, el gris de su cabeza es más uniforme y las plumas centrales de su cola sobresalen, dándole un aspecto redondeado. Además, las uñas del C. primilla son blancas, mientras que el C. vulgar las tiene negras.




Como comentaba anteriormente, la cola del Cernícalo primilla por su parte superior es de color azulado, mientras que por la parte inferior es de una tonalidad grisácea blanquecina con una ancha franja negra sub-terminal y una terminal blanca más fina. Las rectrices centrales son más largas y sobresalen más que las laterales, lo que le da una ligera forma acuñada a la cola. 




Es precisamente con el Cernícalo primilla (Falco naumanni) con la especie de ave rapaz con la que quiero cerrar esta serie de un total de nueve rapaces. Con estas fotografías que en un breve espacio de tiempo pude obtener de él, quiero rendirle un pequeño homenaje a ese pequeño halcón que, como muchos de vosotros ya conoceréis,  está sufriendo un claro retroceso en su población mundial.




Se trata de un pequeño halcón urbano cuyos primeros ejemplares nos visitan ya en el mes de febrero, siendo a lo largo del mes de abril cuando llegan el grueso de ejemplares a las colonias de cría que habitualmente se ubican en edificios y construcciones humanas de ambiente rural, tales como torres de iglesias, castillos, casonas, edificios en ruinas..., debido a la proximidad de campos de cultivo de cereales, eriales o pastizales, que son sus hábitats favoritos ya que obtienen fácilmente de ellos su principal alimento, los insectos. En España son habituales durante el período estival, llegan desde África en marzo-abril y permanecen hasta agosto-octubre. Solo unos pocos individuos son residentes habituales.




Lo lamentable viene cuando te enteras de que la población del Cernícalo primilla que tiene una distribución esencialmente mediterránea en Europa, siendo nuestro país el que acoge la mayor parte de la población europea de la especie, está sufriendo un descenso muy acentuado y en un intervalo de tiempo muy corto. Tanto es el declive que entraría dentro de los criterios de la Unión Internacional de la Conservación de la Naturaleza para considerar a la especie en peligro de extinción. 




Según la SEO/Birdlife, el censo de parejas reproductoras de Cernícalo primilla en la temporada de 2018 sufrió un descenso de hasta el 60-70% con respecto a la primavera de 2017. Ese descenso también lo ratifica el último censo elaborado por la propia SEO/Birdlife en colaboración con la Junta de Extremadura, el cual pone de manifiesto que las poblaciones de esta pequeña rapaz se han reducido a la mitad en solo una década y que de mantenerse esa tendencia en 30 años, podría desaparecer de esa comunidad que es la que acoge el mayor número de ejemplares de nuestro país. 




Tanto el C. común como el C. primilla son dos especies muy parecidas entre sí, pero con costumbres muy diferentes y también con muy diferente éxito a la hora de mantener sus poblaciones. Por un lado tenemos al Cernícalo vulgar, con un espectro de alimentación variado consistente en pequeñas presas (aves, micromamíferos, reptiles, invertebrados), normalmente solitario, sedentario y no muy exigente a la hora de elegir emplazamiento para criar. Por el contrario la otra especie, el Cernícalo primilla, es un especialista en invertebrados que se alimenta principalmente de grandes saltamontes, colonial, con unos requerimientos muy concretos para reproducirse y de presencia únicamente estival.




Lo curioso es que mientras la primera especie presenta poblaciones bien establecidas, la segunda se encuentra en franca regresión y con serio peligro de desaparecer de la península Ibérica. Las principales causas de este declive las relaciono al final de esta entrada. 




La etimología de su denominación científica “Falco naumanni” o “Halcón de Naumann” proviene del término latino “falco-onis”: halcón (de “falx-falcis”): hoz, guadaña, referido a sus garras en forma de ganchos o por la forma de su silueta en vuelo, y la referencia al afamado ornitólogo J.A.Naumann, que entre 1820-1880 publicó la Historia Natural de las Aves de Alemania. 




En esta especie también existe un claro dimorfismo sexual. En líneas generales, las hembras son de un tono general bastante más apagado y menos contrastado que los machos. Tienen las partes superiores, incluida la cola, de color marrón rojizo con un denso barrado de líneas transversales negras. Las partes inferiores son de color marrón claro y con un rayado y punteado negro más abundante que el del macho. Las alas por debajo también son marrón claro barrado de negro. 

Macho
Hembra
Macho

Al igual que el Cernícalo vulgar, el Cernícalo primilla también se cierne pero lo hace menos a menudo y durante muy cortos periodos de tiempo, lanzándose en una rápida caída sobre las presas que divisan desde el aire, lo cual también sirve para diferenciarles de aquel. 




El hábito de cernirse o mantenerse inmóviles en el aire mediante un complicado equilibrio en que el ave juega con las alas y con la cola para mantener fija su cabeza mirando al suelo en busca de presas terrestres, aunque se ha considerado como la principal característica de los cernícalos, no es exclusivo de ellos. Así, en la península Ibérica hay que recordar que no es la única rapaz que podemos ver como se cierne, ya que también lo hacen con cierta frecuencia, el Busardo ratonero (Buteo buteo), el Águila culebrera europea (Circaetus gallicus), el Águila pescadora (Pandion haliaetus), el Aguilucho lagunero occidental (Circus aeruginosus) y, sobre todo, en el Elanio común (Elanus caeruleus). 




Las principales causas de esta lamentable situación por la que está pasando el Cernícalo primilla se deben a la pérdida de su ecosistema por la falta de alimentación, tanto para esta ave como para los polluelos, ya que las presas (invertebrados) se han visto obligadas a dispersarse por cambios bruscos en los cultivos relacionados con el uso excesivo de pesticidas y plaguicidas por los agricultores que acaba no sólo con su alimento, sino con las mismas aves. 




Además, también están contribuyendo a ese declive, los cambios que han convertido los espacios áridos con abundantes invertebrados, en regadíos para los cultivos, lo cual obliga a que desaparezca sus opciones para cazar y lógicamente les afecta drásticamente a su alimentación. 




Otra causa importante es el efecto negativo que causan las remodelaciones y obras de restauración de edificios antiguos que hacen desaparecer los huecos que usan tradicionalmente utilizaba esta especie para criar así como el abandono de estos edificios en otros casos, lo que contribuye también a que las colonias desaparezcan. Por último, los expolios, caza ilegal, competencia inter-específica por huecos de nidificación (grajillas, cotorras...) o electrocuciones, son otras amenazas que les pueden afectar. El Cernícalo primilla aparece clasificado como “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas. También se encuentra en el Listado de Especies Silvestres en “Régimen de protección especial” (Real Decreto 139/2011, de 4 de febrero) y está incluido en la categoría “Vulnerable” en el Libro Rojo de las Aves de España (2003).

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