Continuando con los reportajes fotográficos que a lo largo de la pasada Semana Santa pude realizar a varias aves rapaces evolucionando en su medio natural. En esta nueva entrada comparto las fotografías que pude realizar a varios ejemplares de Buitre leonado (Gyps fulvus) en la Sierra N.O. de Madrid.
El Buitre leonado cuya denominación científica “Gyps fulvus” proviene del término griego “gips”: buitre y del latín “fulvus-a-um”: amarillento, leonado, rojizo. Pertenece a la familia "Accipitridae" y tras el Buitre negro, es una de las aves carroñeras de mayor tamaño y envergadura de Europa y también una de las más longevas. Pueden alcanzar una longitud de entre 95-110 cm y su envergadura oscila entre los 230-265 cm. Su peso oscila entre los 6 y los 10 Kg. No hay dimorfismo sexual en esta especie aunque las hembras suelen ser algo más pequeñas que los machos. Su longevidad en libertad suele alcanzar entre los 20 y 30 años. En cautividad: puede superar los 40 años, gracias a menor mortalidad y control sanitario.
Su coloración general podíamos definirla como pardo-grisácea y aunque el color varía mucho de unos ejemplares a otros. El adulto tiene la espalda y el dorso de las alas marrón pálido o pardo canelo con un ligero tinte grisáceo (de ahí su denominación como “leonado”) y se tornan marrón oscuro o negro en las rectrices de la cola y extremo de las rémiges.
Las partes inferiores son de color pardo algo rojizas en varios tonos y a menudo unos individuos no se parecen a otros, variaciones debidas casi siempre a la diferente edad y estados de la muda.
Las alas son largas y muy anchas y como antes mencionaba, son de color pardo leonado con las plumas primarias de color negro, salvo en los individuos más viejos que las tienen de color marrón oscuro. Las plumas primarias presentan una digitación profunda.
Pero tal vez el detalle que más llama la atención es su largo cuello desnudo de plumas y cubierto, únicamente, con un corto plumón de color blanco crema, al igual que la cabeza. En la parte posterior de su base tiene dos calvas que descubren una piel violácea. Así mismo en el pecho muestra otras dos que descubre voluntariamente y son un auténtico semáforo de su estado de ánimo con colores intensos, rojo, azul y blanco. Sobre los hombros, en la base del cuello está rodeada por plumas largas y delgadas de color blanco a modo de gola o collar (gorguera) que frecuentemente están enmascarado su color por manchas de sangre de las presas.
El plumaje de adulto lo adquiere gradualmente por una serie de mudas que va efectuando durante cuatro años. En un bando de buitres las variaciones en la tonalidad del plumaje son tan grandes, a veces, como variadas las edades y a menudo dependen de la incidencia de la luz en el momento de la observación.
La cola es corta y tiene las plumas rectrices de color negro.
La cabeza es pequeña en proporción con el cuerpo y está recubierta de un fino y corto plumón blanquecino.
Los ojos tienen el iris de color amarillento o ambarino.
El pico es de es de color hueso, de tamaño medio, fuerte, robusto y con el extremo curvado hacia abajo, con forma de gancho y especializado en desgarrar tejidos. La cera del pico es de color gris pizarra y amarillento pálido en los lados.
Las patas son cortas, son de color parduzco y son mucho más débiles que las de otras grandes rapaces y con las uñas cortas y romas, ya que no las utilizan para cazar, puesto que son carroñeras estrictas. Esta circunstancia, a la que hay que añadir especialmente el gran peso y lentitud de estas aves, hace que sea prácticamente imposible que los buitres den caza o maten a otros animales.
Los jóvenes por la parte superior suelen ser de un color marrón más oscuro que el de los adultos y además con tonos rojizos. Por la parte inferior suelen ser más rojizos y además suelen tener algunas estrías claras. Tienen el pico de color negruzco. Los ojos son de color pardo oscuro. El plumón de la cabeza y el cuello es más rosáceo que el de los adultos y la gorguera de plumas de la base del cuello es muy patente, desflecada y de color canela o “leonado” y no blancuzco.
En el segundo año de vida, el Buitre leonado es aún más oscuro que de joven. El plumaje de adulto lo adquiere gradualmente por una serie de mudas que va efectuando durante cuatro años. En un bando de buitres las variaciones en la tonalidad del plumaje son tan grandes, a veces, como variadas las edades y a menudo dependen de la incidencia de la luz en el momento de la observación.
En cuanto a su comportamiento decir que son aves muy gregarias que forman grandes bandos siendo muy característico verlos volar en círculos planeando a gran altura. El Buitre leonado es un ave planeadora más que voladora, pues apenas mueve las alas en el aire, permaneciendo cernido en las altas corrientes durante las horas de más calor del día. Son por tanto, grandes planeadoras, de esa forma recorren una inmensa cantidad de kilómetros diariamente en busca de alimento sin realizar un gran esfuerzo.
Cuando planea, suele mantener las alas un poco por encima de la horizontalidad y los planos de sustentación algo arqueados. Cuando andan lo hacen a saltos y estirando las alas. Existe una jerarquía establecida a la hora de comer.
El Buitre leonado es una especie de distribución bastante amplia, que ocupa el suroeste y sureste de Europa, el noroeste y sur de África, los Balcanes, Turquía, Arabia, Irán, Afganistán, Pakistán y norte de la India.
En España son residentes todo el año y como nidificantes se distribuyen por la mayoría de las cadenas montañosas excepto el sector más occidental de la Cordillera Cantábrica y la mayoría de las sierras litorales del Mediterráneo. El grueso de la población se concentra en Aragón y Castilla y León (hoces del Riaza, entre Segovia y Burgos) fundamentalmente, así como en Andalucía, Navarra, Castilla-La Mancha y Extremadura. Falta, sin embargo, en Galicia, Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla.
Sus hábitats se encuentran en las zonas montañosas u otros lugares donde existan cortados rocosos verticales de difícil acceso que les puedan servir como buitreras, ya sea en zonas de montaña, donde alcanza los 2.000 m de altitud, o en cañones fluviales especialmente si se encuentran junto a valles profundos, ya que ahí se producen grandes corrientes de aire ascendente que utilizan para planear; estas corrientes, llamadas anabáticas, se producen al calentarse los cortados cuando les da el sol.
En cuanto a su alimentación como ya hemos visto antes decir que son carroñeros por excelencia. Detectan los cadáveres desde una gran cantidad de kilómetros de distancia gracias a su excelente vista. Actualmente, también frecuenta con asiduidad vertederos, donde obtiene abundantes restos. Su aparato digestivo se puede considerar como “biológico”. Su ácido gástrico elimina bacterias peligrosas como Clostridium o Salmonella. Actúa como servicio sanitario natural, reduciendo focos de infección en el campo.
Muchas gracias por vuestra atención.




















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