domingo, 18 de enero de 2026

Unas cuantas fotografías de un ave muy enigmática. Alcaraván común (Burhinus oedicnemus).

Comparto con vosotros algunas fotografías que a lo largo del pasado mes de diciembre pude realizar a una pareja de Alcaraván común (Burhinus oedicnemus) por el concejo de Gozón (Asturias).


También aprovecho la ocasión para adjuntar alguna que otra fotografía que pude realizar a varios ejemplares de esta especie el pasado mes de septiembre.


El Alcaraván común es una enigmática ave perteneciente al orden de las "Charadriiformes", familia "Burhinidae" y género "Burhinus".


Y digo lo de enigmática porque a su particular anatomía, de la que hablaremos más adelante, se le unen unos hábitos crepusculares y nocturnos, emitiendo en época de cría ruidosos y “lastimeros” cantos, lo cual ha hecho que se le vincule a diferentes creencias ocultistas y dichos populares. Así, en Europa occidental, se creía que debido al color amarillo del pico y de sus grandes ojos, era un remedio frente a la ictericia.


De hecho, el significado etimológico de Charadriiformes proviene del vocablo latino “charadrius” o pájaro amarillo, que ya fue citado en la biblia latina denominada “La Vulgata” (d.C. 383), y del griego “charadrios”, pájaro nocturno acuático (cuya visión curaba la ictericia según Aristóteles, Aristófanes y Suidas), añadiéndose el vocablo griego “morphe”, forma.


Por su parte, la etimología del nombre de la familia Burhinidae, proviene de “burhinus” del latín “bu” largo y del griego “rhinos” pico de ave, es decir, “pico de ave largo”, y el de la especie Oedicnemus que proviene del griego “oideo”, hinchar, abultar, inflar y de “cneme” pata, espinilla, canilla; es decir "canillas hinchadas" referido a las abultadas tibias de Alcaraván. De ahí que en la bibliografía anglosajona, a esta familia de los burínidos (Burhinidae), de la que el Alcaraván (Burhinus oedicnemus) es uno de sus principales representantes, se la conoce como aves de las "rodillas anchas" Thick knees ya que las patas presentan un abultamiento en el punto de unión tibio-tarsal.


El Alcaraván común mide unos 38-45 cm de longitud, tiene una envergadura de entre 76-88 cm y su peso puede llegar a los 535 gr. Pueden vivir hasta diez años.


Posee un plumaje pardo-terroso con rayas marrones oscuras poco vistoso que le sirve de camuflaje en los terrenos áridos y semidesérticos en que vive, y que se hace mucho más patente cuando el pájaro permanece inmóvil.


Cuando está posado de pie se le puede apreciar en las cobertoras una banda horizontal blanca bordeada de negro que en la hembra es más débil.


Al volar se le aprecia, de forma muy llamativa, dos bandas alares blancas bordeadas de negro en la base de las plumas secundarias y una mancha también blanca en las primarias. Estas y las secundarias son negras.


La cola es parda con bordes blancos y puntas de las plumas negras. Se aprecian en ella dos o tres bandas más oscuras en el extremo. La parte inferior de las alas son de color muy pálido.


Ambos sexos tienen el plumaje similar (no hay dimorfismo sexual) y los jóvenes son parecidos a los adultos, pero las rayas del dorso, flancos y pecho son más estrechas y pálidas. Además, tienen la franja alar, la ceja y las bandas alares menos marcadas que los adultos.


La cabeza es redonda y grande, siendo lo más llamativo en ella los ojos de un gran tamaño y de un intenso color amarillo que están rodeados de un fino anillo periocular amarillo-naranja. La cara es de color pardo con finas líneas marrones oscuras y tiene un llamativo y potente pico de color amarillo pálido con la parte final negra.


Tienen un mirar fijo, como asustado y por encima del ojo tienen una gran ceja de color blanquecino y por debajo de él, una banda también blanquecina, que se inicia en la base del pico y que termina algo más atrás del ojo. También tienen una línea marrón oscura con forma de media luna que rodea al ojo por su parte inferior. El píleo es pardo con líneas marrones oscuras.


La garganta y el vientre son blancos así como el pecho pero éste está salpicado de pequeñas rayas verticales de color pardo oscuro.


Las patas son largas, fuertes y de color amarillo pálido. Tienen tres dedos que están dirigidos hacia delante y ninguno hacia atrás, lo que les permite correr bastante deprisa.


Para pasar desapercibido se queda inmóvil, en posición agachada, como aplastado contra el suelo. Esta inmovilización es una forma de defenderse que resulta muy llamativa cuando se les sorprende en el nido con sus polluelos, pues la adoptan tanto los padres como los hijos, aunque es típico que la madre se eche encima de ellos para protegerlos.


Su forma de correr es muy característica y recuerda a la de los correlimos. Corre muy rápidamente, con pasos cortos, adoptando una postura como encorvada y parándose a intervalos regulares y mirando con fijeza. De esta forma de caminar agachada o con chepa deriva su denominación en asturiano como “Gachegu” o también “Chepu”.


Sus vuelos son cortos, bajos y relativamente lentos, batiendo despacio las alas y alternando con largos planeos.


El alcaraván común se distribuye por el sur de Europa, norte de África y sudoeste de Asia. Las invernadas las pasa en la latitudes más meridionales de África y Asia.

En España son residentes habituales sobre todo en áreas de influencia mediterránea, evitando las regiones montañosas y forestales y las húmedas del norte, así como gran parte de Cataluña, la Comunidad Valenciana y las provincias de Granada y Málaga. A los residentes se les unen durante el invierno, otros ejemplares procedentes de Europa (Francia o Gran Bretaña), que son los que podemos ver en número escaso por Asturias (subespecie nominal “oedicnemus”).

Su alimentación fundamentalmente es a base de insectos y sus larvas, caracoles, babosas o lombrices. Ocasionalmente comen pequeños roedores, reptiles o batracios.


Aunque muy silencioso y discreto en otoño e invierno, rompe esta monotonía en la época de cría (abril y julio), en la que emite un característico e inconfundible reclamo, sobremanera al atardecer o anochecer, lanzando un agudo y prolongado ¡¡kirr-liiiii!! En el cortejo emite un canto lastimero, con una nota trinante seguida de otras claras: clii-urr-lii.


A modo de curiosidad, comentar que existe una fábula popular, que cuenta que un alcaraván apresado entre las fauces de un zorro le hace creer que si repite su reclamo “alcaraván comí, alcaraván comí” sus hermanos acudirán y podrá cazarlos a ellos también, por lo que el zorro, engañado, accede y al abrir las mandíbulas el ave aprovecha para salir volando al tiempo que se burla diciéndole “alcaraván comí, alcaraván comí… ¡a otro tonto pero no a mí!”.


Se trata de un intento de reflejar el verdadero reclamo del alcaraván (son una onomatopeya del canto), que se puede transcribir a algo así como “cuuuurrr-lii, cuuuurrr-liiii…….” .

miércoles, 7 de enero de 2026

La espectacular capacidad de camuflarse. Agachadiza común (Gallinago gallinago).

Al contrario que en otras entradas a mi blog, en las que pretendo publicar mis mejores fotografías de las diferentes especies de aves en las que se puedan apreciar lo más nítidamente posible las características anatómicas de ellas, en ésta nueva entrada mi objetivo es ostensiblemente contrario. Me explico.


Dos ejemplares
En esta nueva entrada tan solo pretendo poner de manifiesto la enorme capacidad de esta ave limícola para camuflarse y pasar absolutamente desapercibida al ojo humano.



Me estoy refiriendo a la Agachadiza común (Gallinago gallinago), un ave sumamente esquiva y tímida que acostumbra a aparecer durante los pasos migratorios y la invernada en humedales, tanto costeros como del interior, y que en ocasiones cuesta un verdadero triunfo encontrar y poder fotografiar.

Dos ejemplares

Así pues, el objetivo de esta nueva entrada era encontrar a la Agachadiza común (Gallinago gallinago) en un entorno en el que no se apreciase claramente su figura, e intentar poner de manifiesto la gran capacidad que ha desarrollado esta especie para defenderse ante un potencial peligro.



Para contribuir a conseguir ese objetivo, no dudan en situarse en lugares en los que lo críptico de su plumaje jaspeado se confunda con la vegetación palustre del entorno por el que habitualmente se mueven, como son los humedales, ríos, arroyos, lagunas, campos inundados, arrozales y marismas.


Dos ejemplares
Podíamos decir que se trataba de intentar encontrar y fotografiar a esa “aguja en un pajar” a modo del juego del libro ¿Dónde está Wally?, pero en la que la protagonista fuera la Agachadiza común (Gallinago gallinago).


Dos ejemplares
No nos olvidemos que, a la facilidad que tiene su plumaje para camuflarse, hay que añadir la característica de esta especie que cuando se sienten amenazadas se agachan y se quedan quietas, si es posible detrás de cualquier matojo, piedra, rama, etc. tras el que se sienten protegidas, de ahí su denominación común.


Dos ejemplares
Eso sí, si por casualidad tienes la fortuna de encontrarlas, la satisfacción es muy agradable, máxime, como es el caso, cuando en todo momento permanecían inmóviles, o a lo sumo, realizando desplazamientos mínimos pero para ocultarse aún más.


Dos ejemplares
Posteriormente, tras localizarlas prismáticos en mano, viene la otra aventura de intentar fotografiarla de alguna manera que se pueda apreciar entre tanta vegetación y que quede medianamente enfocada, dado el mimetismo que en todo momento exhibe.



La Agachadiza común es un ave de mediano tamaño que mide entre los 23-28 cm de longitud si incluimos su largo pico que viene a medir unos 7 cm. Su envergadura oscila entre los 39-47 cm y su peso puede llegar a los 180 gr. Viven aproximadamente 10 años. No existe dimorfismo sexual en esta especie.


Dos ejemplares
El plumaje que presentan estas aves en el dorso y en las alas es de un color pardo rojizo con manchas negras y con los bordes de las plumas dorados, lo que en su conjunto les proporciona un aspecto rayado, formando dos líneas longitudinales, casi paralelas, que recorren toda la espalda desde los hombros hasta la zona caudal. Esta coloración puede variar de unos individuos a otros y es sumamente mimética.



La principal característica que la diferencia de la Agachadiza chica es, aparte de ser de un tamaño algo mayor y tener el pico más largo, que en la cabeza tiene en el centro del píleo una raya longitudinal de color crema o blanquecina, que en el caso de la Agachadiza chica es totalmente de color marrón oscuro bordeada por dos laterales más claras.



Termino esta entrada recordando que la Agachadiza común es el ave limícola que ostenta el récord de tener el pico más largo si tenemos en cuenta la proporción entre el tamaño del pico y el tamaño del cuerpo.



Muchas gracias por visitar mi blog.