domingo, 13 de marzo de 2016

Desde el frío Ártico a las costas cantábricas a pasar el invierno. Colimbo Ártico. Gavia arctica. Calón Árticu.

En esta entrada voy a publicar las fotos que recientemente he podido realizar a un interesante visitante del puerto de Gijón, al que ya pude fotografiar hace ahora exactamente dos años en ese mismo lugar.



Solo por el hecho de que sea un ave bastante extraña en la Península Ibérica de la que, afortunadamente, solo podemos disfrutar ocasionalmente en las costas cántabras, atlánticas o del norte del Mediterráneo, en la época invernal y siempre en escaso número, merecía la pena publicarla en el blog y, como ya es costumbre mía, profundizar en el conocimiento de la misma a través de una revisión bibliográfica de las características principales de esa ave, que permita conocerla mejor. 



Y aunque evidentemente las fotografías que presento no tienen muy buena calidad, debido a las condiciones climatológicas reinantes en estas fechas y a la lejanía por la que se suele desenvolver en el mencionado puerto, el hecho que me ha empujado a publicarlas ha sido el que al revisar las que le pude realizar hace exactamente dos años, he pensado que serían un buen complemento a las actuales, ya que en aquellas le pude captar en compañía de su familiar cercano, el Colimbo grande, cosa no muy habitual.



Esas fotos junto con el Colimbo grande las considero interesantes ya que permiten valorar las claras diferencias que presentan a corta distancia, en contra del parecido que “a priori” y a cierta distancia, nos puede parecer que tienen ambos colimbos.



Y siempre sin olvidarnos, que los estamos viendo en la época invernal en la que visten sus galas menos llamativas y en la que se asemejan bastante, porque si los tuviéramos que diferenciar en la época reproductiva en la que lucen sus espectaculares plumajes, las diferencias serían mucho más evidentes.



Si estáis interesados, las características más relevantes del Colimbo grande, las podéis ver descritas en una entrada muy reciente que le dedique en este blog el día 20 de diciembre de 2015 con el título de “Un gran buceador que emite aullidos inquietantes y misteriosos. Colimbo grande. Gavia immer. Calón Grande” y al que se puede acceder cliqueando sobre este enlace.



El Colimbo ártico (Gavia arctica), pertenece al orden de las Gaviformes, familia Gaviidae y género Gavia que incluye a los conocidos vulgarmente como colimbos, que constituyen un grupo de aves acuáticas buceadoras, con las patas situadas muy atrás en el cuerpo, que se caracterizan por nadar muy hundidos y que son originarias de latitudes más altas del hemisferio norte.



Existen cinco especies conocidas de colimbos (Gavia): Colimbo grande (Gavia immer), Colimbo chico (Gavia stellata), Colimbo ártico (Gavia arctica), Colimbo del Pacífico (Gavia pacifica) y el Colimbo de Adams (Gavia adamsii). Los he enumerado en función de la frecuencia con la que, según tengo entendido, han aparecido en época invernal en nuestras costas, a excepción del último, del que existía tan solo una referencia (en 1985) de habérsele visto por nuestras costas, pero que el Comité de Rarezas de la Sociedad Española de Ornitología, posteriormente, desestimó.



Tanto la denominación de colimbo como nombre común en español que proviene del término griego “kólymbos”, como la denominación científica del género “Gavia”, son bastante inespecíficas, ya que el primero significa “buceador” y el segundo, es simplemente, “ave marina”. Obviamente, Gavia arctica sería la denominación latina de “ave marina ártica” y Colimbo artico, la de “buceador ártico”.



Son aves de un tamaño considerable, que miden entre los 58 y los 73 cm de longitud y que tienen una envergadura que puede alcanzar los 110-130 cm. Su peso ronda entre los 2 y los 3,4 kg. No existe dimorfismo sexual en esta especie, pero las hembras son ligeramente más pequeñas que los machos. Aunque hay poca información disponible, se cree que los Colimbos árticos son aves con una vida relativamente larga, existiendo constancia de un caso que vivió hasta los 28 años en estado salvaje. 



Al igual que en los demás colimbos, en el Colimbo ártico se pueden distinguir dos tipos de plumaje claramente diferenciados según la época del año.



En primavera y verano, que es época reproductiva, tienen la parte superior del cuerpo de color muy oscuro, casi negro, pero con manchas rectangulares blancas dispuestas a modo de bandas paralelas transversales. Por detrás de estas manchas hay una zona punteada de blanco. 



Por la parte inferior son de color blanco, como la parte anterior del pecho, aunque en los laterales de este, presentan unas largas líneas verticales negras.



La cabeza y parte posterior del cuello son de color gris ceniza aterciopelado. En la garganta y en la parte anterior del cuello tienen una extensa mancha negra con reflejos violaceos, a modo de babero, que se convierte en un barrado vertical de blanco y negro en ambos laterales del cuello y en el inicio de la parte anterior del cuello, a modo de collar. 



La cabeza en esta época se hace más redondeada que en invierno (se redondea la frente) y el cuello es medianamente largo y tan grueso como la cabeza.



El pico es más bien largo, recto, puntiagudo y con el culmen ligeramente curvo. Tiene forma de daga y es de color negro.



Los ojos son pequeños y con el iris de color rojo oscuro.



La cola es corta, ancha y redondeada.



Tienen las patas cortas, de color grisáceo, con dedos palmeados y están situadas muy atrás, lo que les convierte en grandes buceadores, pero les hace torpes en tierra.



En invierno su plumaje es mucho menos llamativo con las partes superiores del cuerpo de color gris oscuro.



En la cabeza presentan la frente en pendiente y la parte anterior del píleo puntiaguda. La mitad superior de la cara, la frente, el píleo, nuca y la parte posterior del cuello son de color gris-parduzco oscuro, pero más claro que el dorso. Mientras que la parte inferior de la cara, mejillas, garganta y la parte anterior del cuello son de color blanco. 



En los laterales del cuello, el borde de unión entre el blanco y el gris, es de un color gris más oscuro.



Tienen el pico grisáceo claro con la parte superior de la mandíbula superior más oscura.



Los jóvenes tienen el plumaje muy similar al de los adultos durante el invierno, aunque algo más parduzco y con el borde de las plumas del dorso de color blanco, de tal modo que trazan un dibujo ligeramente escamoso. En estas edades carecen del abultamiento en la frente y los ojos son de color marrón.



Los rasgos diferenciadores más significativos entre el Colimbo ártico y el Colimbo grande, con el que tiene un mayor parecido en temporada invernal, son:

1.- El C. artico tiene un tamaño más menudo y más estilizado que el C. grande, aunque mayor que el del C. chico. 



2.- El C. ártico cuando flota muestra en la parte posterior de sus flancos (muslo) una llamativa mancha blanca, que se aprecia por encima de la línea de flotación y que no tienen, ni el C. grande, ni ninguno de los otros.



3.- El C. grande tiene el píleo plano y la frente en pendiente, mientras que el C. ártico adulto tiene la frente también en pendiente, pero la parte anterior del píleo puntiaguda. 



4.- Tanto el C. ártico, como el C. grande, cuando nadan llevan el pico en posición horizontal, mientras que el C. chico y el C de Adams lo llevan con la punta inclinada hacia arriba.



5.- En el C. ártico, los laterales del cuello, tienen el borde de unión entre el blanco y el gris, de un color gris más oscuro, que no se da en el C. grande, aunque éste, presenta en su tercio inferior un medio collar muy oscuro y una muesca blanca muy llamativa, justo por encima de él.



6.- El dorso del C. ártico (adulto) está mucho menos escamado que en el C. grande.



7.- El C. grande tiene el píleo y la zona de la nuca de un color gris más oscuro que el del C. ártico.



8.- En el C. ártico no se aprecia el anillo ocular blanco que se observa más nítidamente en el C. grande.



9.- En el C. ártico tiene el pico más pequeño y fino que el C. grande que lo tiene más grande, robusto y con el culmen curvo.



Los Colimbos árticos son buenos nadadores y excelentes buceadores. Se zambullen de cabeza y son capaces de utilizar sus alas como ayudas para nadar bajo el agua. Pueden nadar bajo el agua hasta 300 m antes de subir a tomar aire. Sus inmersiones promedio duran unos 45 seg, aunque pueden llegar hasta los 2 min, alcanzando profundidades de hasta 6 m. Al no salir del agua nada más que para respirar, son capaces, por zambullidas sucesivas de recorrer largas distancias escapando de esta forma a la vigilancia de cualquier amenaza o depredador.



El precio que han tenido que pagar por su adaptación al líquido elemento, es su torpeza para desplazarse sobre tierra firme. De hecho, ellos raras veces visitan tierra firme excepto para anidar, y en esa etapa de su vida, no se separan mucho del agua.



También tienen un vuelo enérgico, aunque debido a la posición y corta longitud de sus patas y alas, tienen despegues pesados y deben correr un largo trecho sobre la superficie del agua para alcanzar la velocidad necesaria para alzar el vuelo. Una vez en el aire vuelan con el cuello extendido y llevando la cabeza en un nivel un poco más alto que el cuerpo.



Aunque durante el invierno son silenciosos, en época de celo emiten varios tipos de llamadas, siendo la más llamativa, una especie de aullido muy sonoro tipo “ahuu-ahuii-ahuu” que emite sólo el macho y que se puede escuchar hasta distancias que superan 10 km. Parece ser que es una llamada que emite para defender su territorio. También emiten llamadas de contacto o cuando la pareja apareada vuela.



Tienen una amplia distribución mundial, estando presentes en el norte de Europa, de Asia y de América. En Europa se reproducen en Noruega, Suecia, Finlandia, Escocia y la zona oriental del mar Báltico. Durante la época reproductiva sus hábitats se localizan en los lagos de la tundra y de la taiga, preferentemente con islas.


A modo de curiosidad, comentar que el Colimbo ártico está protegido en toda Finlandia y es un ave emblemática de la provincia histórica de Savonia, al este de Finlandia y por ello aparece en la moneda 5€ de 2014 en la que se puede apreciar en su anverso, el escudo de la provincia de Savonia y en el reverso, un Colimbo ártico en un lago. En nuestro país, también ha aparecido en un billete de la Lotería Nacional en diciembre de 2012.

                                    
                                                                                                                 
Tras el periodo reproductor efectúa movimientos desde las zonas de cría, en lagos interiores, hacia el mar. Las mayores áreas de invernada se localizan en el mar del Norte.



En España no se reproducen pero, aunque en pequeño número, son invernantes habituales de forma más o menos regular en la costa cantábrica, Galicia y, algo menos, en la costa de Cataluña, mientras que en el resto del Mediterráneo es raro y esporádico. En esta época invernal, viven en el mar pudiendo acercarse a zonas resguardadas como son las bahías, las rías, los estuarios e incluso los puertos.



Su alimentación es piscívora, aunque también la complementa con moluscos, crustáceos e incluso algún invertebrado acuático (anfibios).



Los Colimbos árticos se aparean en tierra. Son monógamos, es decir, que viven toda su vida con una sola pareja. El periodo reproductivo lo llevan a cabo entre los meses de abril a junio. Los machos establecen territorios de cría en las orillas e islotes de los lagos y lagunas de agua dulce. Avisan de la posesión del territorio mediante la emisión de sus característicos gritos agudos entrecortados y gruñidos graves.



Los machos construyen el nido a modo de plataforma de unos 40-50 cm de diámetro, empleando para ello materia vegetal. Lo sitúan cerca de la orilla de lagos o isletas en aguas dulces y tienen una fuerte fidelidad al sitio y, a menudo utiliza el mismo sitio de anidación de cada temporada de reproducción. Normalmente hacen una sola puesta de 1-3 huevos (2 habitualmente), aunque si la pierden, pueden realizar una segunda. 



La incubación dura unos 28 días aproximadamente. Las crías son nidífugas, abandonan el nido a los 3 días y se suben encima de su madre que los transporta de esta manera, a modo de “nido flotante”. A los dos meses están totalmente desarrollados y pueden volar y alcanzan la madurez sexual a los 2-3 años.



Las principales amenazas que se ciernen sobre esta especie son la contaminación marina (vertidos de petróleo y derivados) y los enredos en enmalles de pesca. También hay que tener en cuenta las molestias causadas por embarcaciones durante el periodo reproductor en las áreas de cría y los cambios en los niveles del agua que pueden producir la pérdida de muchas nidadas. Entre los depredadores de los polluelos se cuentan los zorros, martas, cuervos y gaviotas. La mortalidad de los polluelos es alta ya que, aproximadamente, la mitad de los nacidos mueren antes de desarrollarse.

7 comentarios:

  1. Muy bonito y muy bien documentado, como todas las entradas.¡Enhorabuena!

    ResponderEliminar
  2. Muchas gracias Fernando. Valoro mucho tu comentario. Gracias.

    ResponderEliminar
  3. Vaya suerte, este año por aquí no entró ningún ártico. Las fotos son espectaculares, el haber podido sacarle con los dos grandes es todo un lujazo. Un abrazo José Ignacio.

    ResponderEliminar
  4. Gracias Germán.Las fotos no valen un pimiento pero la ocasión no era mala y por eso me decidí a publicarlas junto con las de este año. la pena es no poderle fotografiar con el plumaje prenupcial que es espectacular. Tal vez algún día cojo la bici y me subo a Finlandia a pillarle guapo. Un abrazo.

    ResponderEliminar
  5. Muy buena toda la serie de fotos y claro todas las explicaciones etc Me gustan las fotos donde podemos comparar las especies
    un saludo
    Javi

    ResponderEliminar