miércoles, 30 de septiembre de 2026

Celebrando el ¡MILLÓN Y MEDIO! de visitas al blog con el águila más pequeña de Europa. Águila calzada (Hieraaetus pennatus).

A mediados del pasado mes de agosto tuve el privilegio de poder celebrar el ¡millón de visitas! a mi blog y poder agradecer a todos los que le visitáis. Un mes y medio después Blogger me informa que en el contador de visitas a mi blog DocNatureBlog (https://docnatureblog.blogspot.com/) se han alcanzado el ¡MILLÓN Y MEDIO! de visitas y para celebrarlo he querido dedicar esta nueva entrada a la que está considerada como águila más pequeña de Europa, es decir el Águila calzada (Hieraaetus pennatus).
Fue precisamente a finales del pasado mes de agosto cuando tuve la oportunidad de poder fotografiar en un mismo entorno (Sierra Oeste de Madrid) a una pareja de esas águilas calzadas de las denominadas de morfo claro y a otra de las denominadas de morfo oscuro.



Como ya comenté en el título de la entrada, estamos hablando del Águila Calzada (Hieraetus pennatus o Aquila pennata, su nombre científico más antiguo) que está considerada como el águila más pequeña de Europa y una de las más pequeñas del mundo, de ahí que en muchas ocasiones se la mal denomine como Águililla calzada.



Es precisamente su pequeño tamaño, uno de los motivos de controversia a la hora de establecer su taxonomía, ya que inicialmente fue un tal Gmelin en 1788, quien la encuadró dentro del género Falco (como halcones, cernícalos o alcotanes), denominándola como Falco pennatus. Posteriormente, en 1844, Kaup describió el género Hieraaetus donde posteriormente fue incluida como Hieraaetus pennatus y donde aún hoy en día, la mantienen la mayoría de sociedades científicas, incluido el COI (Congreso Ornitológico Internacional), ya que se han ubicado dentro de este género una serie de águilas parecidas a las del género Aquila pero con menor tamaño.



Controversias taxonómicas aparte, decir que su tamaño es el de un ave rapaz de tamaño medio que ronda entre los 42-51 cm de longitud, con una envergadura que puede alcanzar los 1,35 m y un peso de unos 700 gr, en el caso de los machos y en torno a 1 Kg en las hembras. Y es precisamente el tamaño, el único dimorfismo sexual que existe en esta especie, ya que las hembras, como sucede en otras muchas rapaces, la hembra es sensiblemente mayor y más pesada que el macho. Esto puede apreciarse cuando una pareja vuela junta, aunque en condiciones de campo la diferencia no siempre resulta evidente. En libertad suelen viven unos 15 años y la mortalidad juvenil no parece superar el 45%.



Como muchos ya sabéis, estamos ante una clásica especie dimórfica, existiendo dos tipos o fases de coloración bien diferentes: una variedad clara de plumaje y otra oscura, siendo con mucho la fase clara o pálida la que incluye muchos más ejemplares (80%) en comparación con la oscura. Además la ratio de hembras de fase oscura es mucho mayor que el de machos.



Al igual que ocurre en otras especies de rapaces dimórficas (Abejero europeo), existen individuos que exhiben una coloración intermedia entre ambas fases que se denomina "rufa" y que son mucho menos comunes que aquellas (un 1% de la población).



Los ejemplares con fase clara o pálida presentan por las partes superiores una coloración marrón-parduzca con unas características bandas claras en cada ala y otras manchas blancas en los hombros, así como el obispillo pálido. Esta coloración es igual en todas las fases. Por su parte ventral son blanquecinos con un fino rayado vertical marrón. 



En la zona de la garganta y el pecho presentan un listado mucho más denso que varía de unos ejemplares a otros.



Las alas son largas y estrechas y tienen las plumas primarias de color negro. En vuelo, vistas desde abajo, la parte anterior de las alas es blanquecina con líneas de puntos de color gris claro, mientras que la parte posterior es de color negro. A diferencia con el Busardo ratonero, las alas son más anchas y presentan seis dedos en vez de los cinco que tiene aquel.



Cuando la observamos en vuelo, y nos fijamos en la "mano" del ala podremos ver que las primarias están muy separadas, dando a la punta del ala un aspecto bastante digitado.



La cola es corta, ancha y con los lados rectos en su extremo. Por la parte superior es de color marrón y por la parte inferior es de tonalidad grisácea con unas finas líneas horizontales poco marcadas de color gris más claro.



La cabeza ancha y redonda, es de color marrón y el pico de tamaño medio y curvado hacia abajo. El pico tiene la cera de color amarillo y es de color gris acerado en su inicio y negro en la punta.



Los ojos van cambiando de color con la edad, en individuos más jóvenes son más oscuros (avellana), aclarándose en los adultos hasta un color amarillo o anaranjado rojizo típico. En ocasiones se puede observar un anillo ocular estrecho de color negro.



Las patas son de color amarillo y tienen la mitad superior de los tarsos cubiertos por “un pantalón” o “calzas” de plumas hasta los dedos, como si llevara unas pequeñas botas, motivo este del que se deriva su denominación común como Águila calzada. Esas plumas de las patas son de color blanquecino con pequeñas manchas pardo anaranjadas y acaban en unas fuertes garras que están provistas de unas uñas potentes y curvadas de color negro.



En la fase oscura son enteramente de color marrón acastañado oscuro, variando su intensidad en las regiones ventrales según ejemplares. En todos los casos, se mantienen las características bandas claras de encima de las alas, visibles en vuelo.



Aproximadamente el 75% de los individuos, presentan unas características manchas blancas en la base del borde anterior de las alas, que son especialmente visibles en el perfil frontal del ave cuando vuela y que popularmente se las conoce como las “luces de aterrizaje”. Estas manchas blancas en los hombros no son exclusivas de esta especie ya que también las pueden presentar los Abejeros europeos, aunque de menor tamaño y de un blanco menos intenso.



En esta fase oscura, las alas vistas desde abajo presentan una barra oscura longitudinal en el centro de las alas y las tres primarias internas más pálidas.



Estos colores marrones acastañados de la fase oscura, junto con el tamaño de estas aves, pueden hacer que en la distancia, se confunda a esta especie con el Busardo ratonero, el Aguilucho lagunero o incluso, con el Abejero europeo o el Milano negro.



La cola es algo más clara y es de color pardo grisáceo.



En este plumaje de fase oscura, las “calzas” o “pantalones” de las patas son de color marrón oscuro.



Su sonido más característico es un grito estridente y aflautado, "fli fli fli fli".



El Águila calzada se distribuye ampliamente por Europa meridional (España, Portugal, Francia), África del norte y austral y una franja en el sur de Asia que se prolonga hasta su extremo oriental.
La Península Ibérica cuenta con la mayor población europea de esta especie. Las podemos encontrar en la mayoría del territorio nacional, en particular en las regiones del centro y el oeste de la Península y de manera más escasa en la cornisa cantábrica, Galicia, parte de Aragón y Levante.
La mejor época para poderlas observar en España es durante la primavera-verano (marzo-mayo hasta agosto-septiembre) ya que después emigran al África subsahariana, salvo escasas excepciones que invernan en el sur y el este de la península. En Baleares (Mallorca y Menorca) son residentes habituales, pero faltan en Canarias, Ceuta y Melilla.



Su hábitat principal son las áreas forestales o semiforestales (pinares, encinares, robledales, castañares, alcornocales, etc.), dehesas, monte bajo, sierras y marismas.



Vuela siempre sobre los árboles, planeando continuamente en círculos y pasando mucha parte del día en el aire. Normalmente se dice de una pareja que si se ve a una de ellas se tiene que ver también a la otra, por la costumbre habitual de volar juntas.



Su alimentación se compone normalmente de aves de pequeño o mediano tamaño (palomas torcaces, perdices, mirlos, zorzales, rabilargos, urracas, arrendajos, abubillas o codornices) y de sus huevos. También incluyen en su dieta habitual pequeños mamíferos (conejos) o reptiles (lagartos), batracios e insectos de cierto tamaño (saltamontes y langostas).



El Águila calzada es un cazador tremendamente silencioso en su vuelo, no emite el menor ruido que pueda delatar a la posible presa de su presencia, tanto es así que las víctimas de sus cacerías no se enteran de nada hasta que es demasiado tarde para escapar.



Obtiene el alimento de presas vivas, es decir no carroñea. Tiene tres técnicas de caza: Desde el aire en picados, desde posadero al acecho o cerniéndose en laderas como lo hacen las culebreras.

Nada más por esta ocasión y nuevamente daros las gracias por visitar mi blog.

No hay comentarios:

Publicar un comentario