domingo, 17 de septiembre de 2023

Todo un privilegio poder observar y fotografiar a éste pequeño y escaso pajarillo. Carricerin real (Acrocephalus melanopogon).

A mediados del pasado mes de abril, en una pequeña escapada que pude realizar por tierras alicantinas, tuve el enorme privilegio de poder observar y fotografiar a éste pequeño y escaso pajarillo, el Carricerin real (Acrocephalus melanopogon).



Como muchos ya conoceréis, se trata de un pequeño y bastante escaso pajarillo cuya presencia se encuentra restringida a unas pocas zonas húmedas del litoral levantino, Baleares y algunos puntos del interior peninsular.



Hace ya unos cuantos años tuve la fortuna de tener otro breve encuentro con ésta emblemática especie en otro de los enclaves característicos del interior peninsular como el de las Tablas de Daimiel (Ciudad Real), pero fue mucho más fugaz y el ejemplar era mucho menos favorecido como podéis apreciar en estas fotografías de entonces.



En las Tablas de Daimiel su presencia está altamente relacionada con las fuertes fluctuaciones que presenta el nivel de agua que, sin duda, están relacionadas con el cambio climático que desde hace tiempo venimos padeciendo, y que ha contribuido al importante declive que en la última década ha experimentado esta especie.



La verdad es que desde ese primer encuentro cada vez que he tenido la oportunidad de ir de pajareo por los humedales de la zona levantina, he ido pensando en la posibilidad de que pudiera aparecer en cualquier momento y máxime cuando esa búsqueda era en la temporada primaveral en la que, al igual que ocurre con la mayoría de las especies, se exponen mucho más al exterior entonando continuamente sus melodiosos trinos para atraer a sus potenciales parejas o para defender su territorio.



Fuera de esa temporada primaveral se trata de un pájaro de pequeño tamaño, escondidizo, difícil de observar y fácilmente confundible con otros carriceros como es el caso del Carricerin común (Acrocephalus schoenobaenus).

Carricerin común (Acrocephalus schoenobaenus)
Carricerin común (Acrocephalus schoenobaenus)
Eso justo es lo que ocurrió en ésta ocasión cuando de improviso apareció a media altura del carrizal entonando sus trinos en todas las direcciones y sin que mi presencia relativamente cercana pareciera intimidarle.



Poco a poco iba ascendiendo por el carrizo a la vez que giraba alrededor de él para orientar sus canticos en todas las direcciones, lo cual me permitió poder fotografiarle en diversas posiciones y poder así apreciar mejor su anatomía.



El Carricerin real (Acrocephalus melanopogon) es un ave paseriforme perteneciente a la familia “Sylviidae” y el género “Locustella”. El significado etimológico de su denominación científica “Acrocephalus” es: {gr, akro}, lo más alto + {gr, kephale}, cabeza, y “Melanopogon”: {gr, melas, -ainas, -as}, negro + {gr, pogon, -onos}, barba. Quiero imaginar que esa denominación ha querido poner de manifiesto la coloración negruzca (oscura) del píleo, mejilla, brida y de una fina bigotera que le diferencia de su familiar el Carricerin común (Acrocephalus schoenobaenus) con el cual se puede confundir.



El Carricerín real es un pequeño pájaro con una longitud de unos 12-13 cm y una envergadura de 15-17 cm. Su peso puede llegar a los 11 gr. No existe dimorfismo sexual en esta especie.



Tienen el dorso de color pardo rojizo rayado en oscuro. El obispillo es pardo oscuro uniforme y no está rayado.



Por la parte inferior son de color blanco con tintes herrumbrosos (pardo rojizo) a ambos lados del pecho y los flancos.



Las alas son medianamente largas, anchas y redondeadas y, al igual que el manto son de color pardo rojizo con listas de color pardo oscuro. Las plumas primarias y las secundarias son de color pardo con los bordes rojizos. La segunda primaria es más corta que la segunda, tercera, cuarta y quinta.



La cabeza tiene forma apuntada ya que la frente es algo aplanada y tiene el píleo de color negruzco uniforme.



La cara, al igual que la parte posterior de la cabeza, es de color pardo rojizo y en ella tienen una característica ceja ancha, bien definida y de color blanco que se inicia en la base de la mandíbula superior, pasa por encima del ojo y se prolonga hasta la nuca. Es más ancha en la región postocular y termina en un corte cuadrado.



También presenta una lista facial de color marrón que está formada por una brida poco definida entre la base del pico y el ojo y una lista ocular por detrás de él que se une al color pardo de la zona de las auriculares. Por debajo de las mejillas se puede apreciar una fina bigotera negra.



El mentón y la garganta son de color blanco.



El pico es fino y corto, de de color cuerno grisáceo con la base de la mandíbula inferior naranja amarillenta y el culmen y el extremo de la mandíbula inferior, en la parte de abajo, de color negruzco.



El interior de la garganta y boca es naranja vivo.



Los ojos son de color ámbar y están rodeados en su parte inferior por una línea blanca en forma de media luna.



La cola es corta y graduada y las puntas de las plumas redondeadas, de color pardo oscuro franjeadas de castaño.



Las patas son medianamente largas y de color grisáceo parduzco.



El Carricerín real se distribuye principalmente en el entorno mediterráneo y alcanza Oriente Medio y Asia central. Su distribución se encuentra muy fragmentada en los ambientes palustres del sur de Europa, aunque es más extensa y continua en el entorno del mar Negro y el mar Caspio. Se reconocen tres subespecies. En España se encuentra la subespecie “A. melanopogon”.


En nuestro país son residentes habituales aunque su número aumenta durante el invierno gracias a los ejemplares europeos (Francia) que acuden fundamentalmente a los litorales catalán y valenciano para invernar.



Se distribuye de forma discontinua por diversos humedales de la costa mediterránea, desde Girona hasta el sur de Alicante. Aparece también en algunas zonas húmedas de Baleares y, de forma puntual, en el interior peninsular (valle del Ebro, Castilla-La Mancha y Extremadura).



La población nidificante europea se estima entre 150.000 y 300.000 parejas, con los núcleos más importantes en el sureste (cuencas de los ríos Don, Volga y Danubio). La población española ronda las 1.000 parejas, con más del 90% de los efectivos en Baleares y la Comunidad Valenciana. La especie ha experimentado un importante declive en la última década.



El hábitat del Carricerín real son las zonas húmedas de climas cálidos, donde existan zonas con abundante vegetación palustre (carrizales, junqueras, masegares, espadañales…).



Su alimentación es insectívora a base de pequeños invertebrados, principalmente escarabajos, arácnidos y pequeños caracoles de agua.



Su canto primaveral se eleva paulatinamente desde un comienzo dulce hasta alcanzar una gran sonoridad, repitiendo notas aflautadas, ”tu tu tu tu tui tui tui”, tras la que emite sin transición un gorjeo rápido.



El Carricerín real es el único carricerín que se reproduce de forma habitual en nuestro país, aunque se encuentra restringido a unas pocas zonas húmedas del litoral levantino, Baleares y algunos puntos del interior peninsular.



Su periodo de reproductivo se realiza en abril-julio, pudiendo llegara efectuar 2-3 puestas por temporada. Construyen un nido con forma de taza en los carrizos y otras plantas palustres a baja altura muy cerca del agua, utilizando para ello las hojas y los tallos de los carrizos y de otras plantas palustres, luego lo tapizan con inflorescencias de carrizo, pelusas vegetales y plumas. La puesta se compone habitualmente de 3-6 huevos. La incubación dura aproximadamente 15 días y las crías abandonan el nido alrededor de los 12 días de edad.



Las principales amenazas están relacionadas con la destrucción o alteración de las zonas húmedas donde cría, ya sea por la sobreexplotación hídrica, por la pérdida de calidad del agua, por la ocupación derivada de urbanizaciones e infraestructuras o por un manejo inadecuado de la vegetación. Otros factores que presionan a la especie son la incidencia de sequías relacionadas con el cambio climático y los cambios causados en el ecosistema por especies invasoras como la carpa.



El Carricerín real aparece como Vulnerable en el Libro Rojo de las Aves de España 2021 dado que ha sufrido extinciones locales en Extremadura, Navarra y La Mancha húmeda. También aparece en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial, pero no en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

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