viernes, 23 de enero de 2015

Una extraña poco habitual. Barnacla carinegra. Branta bernicla. Gansu Face Prieta Gansu Enllutau.

A comienzos de este año el comentario generalizado en los foros asturianos del "pajareo" era la aparición de una, o mejor dicho dos, Barnaclas carinegras por la zona de Cabo Peñas y la Playa de Xagó, que por lo poco habitual de su paso invernal por estas latitudes, constituyó todo un acontecimiento del que yo no quise estar ajeno, por lo que me dispuse a visitar la zona para poder observarla y si se pudiese, fotografiarla. 



Su localización fue bastante fácil dadas las múltiples referencias que hubo de este avistamiento y además por el dato de la existencia de un gran bando de Chorlitos dorados con los que acostumbraba a acompañarse. 



Una vez localizada le pude realizar varias fotografías que ahora presento y que, aunque soy consciente que lo hago un poco tarde, no por ello quería dejar de publicarlas en mi joven blog, dado lo inusual de esta visita invernal por la zona central de Asturias. 



Además, como ya viene siendo costumbre en mis publicaciones, el hecho de presentar las imágenes que voy captando, me sirve, y espero que también a a otros aficionados, para realizar una revisión y puesta al día de los datos biológicos y costumbres de ese ave en concreto. 



La Barnacla carinegra (Branta bernicla) pertenece al orden de las Anseriformes, familia de las Anátidaes y del género Branta al igual que sus congéneres las barnaclas canadiense, cariblanca y la más extraña, la cuelliroja, las cuales no acostumbran a verse por nuestras latitudes, a no ser que provengan de colecciones privadas, cosa que no ocurre con la carinegra que de forma ocasional, y escaso número, aparece por Asturias a principios del invierno (diciembre-enero), siendo mucho más frecuente y en mayor número en Cantabría donde en lo que va de año se han llegado a contabilizar bandos de hasta 300 ejemplares juntos. También son significativos los avistamientos habidos este año en las provincias de León y Zamora. 




Se trata de un ave que se reproduce en los pastizales de la tundra o humedales de Canadá, Groenlandia y del norte de Euroasía y que acostumbra a invernar en las Islas Británicas (costas del Mar del Norte) y en las costas de Francia, Paises Bajos, Bélgica, Dinamarca y del Báltico. En nuestro país lo hace fundamentalmente en las costas cantábricas y de Galicia y concretamente la subespecie Bernicla, pidiéndoselas encontrar alimentándose en prados costeros, cercanos a estuarios de ríos o en campos de cultivo. 


Durante la migración vuelan en bandos que pueden llegar a estar formados por miles de individuos.



A finales de mayo o primeros de junio suele retornar a sus zonas de cría donde se unen en colonias construyendo sus nidos en forma de cuencos en lugares llanos cerca del agua, en islas, costas o valles de ríos y tapizándolos de hierbas, musgo y plumón. Ponen de 3 a 5 huevos y la incubación la realiza únicamente la hembra durante unos 25 días. Las crías abandonan el nido a los 2-3 días pero permanecen cerca de los padres durante unos 45 días.



Las Barnaclas carinegras se emparejan de por vida y retornan a anidar a los mismos lugares año tras año después de haber pasado el invierno algo más al sur.



Miden alrededor de los 60-65cm de longitud, con una envergadura de unos 1,15-1,20 metros y un peso que puede llegar a los 2,25kg y aunque no existe dimorfismo sexual el macho suele ser un poco más grande y pesado que la hembra. 



La cabeza es pequeña y tiene un cuello largo y un cuerpo voluminoso. 



El color de la cabeza, cuello y pecho y dorso anterior es negro mate, las partes superiores de color gris pardo oscuro (pizarroso) excepto el obispillo que es blanco. El vientre es de un gris más claro. Presentan una pequeña mancha blanca a ambos lados del cuello más o menos desarrollada. Las alas son de color pardo-grisáceo oscuro. Las plumas primarias y secundarias son de color negro. Los flancos son barreados. La zona anal es blanca y la cola negra y muy corta (es el ganso que posee la cola más corta). 



Los jóvenes carecen de mancha blanca en el cuello y están más barreados. 



El pico es corto, grueso y de color negro al igual que el de las patas las cuales tienen dedos palmeados.



Su alimentación estrictamente vegetariana, se compone principalmente de algas y plantas marinas (zostera) pero también comen tallos herbáceos, hojas, semillas y granos.



Las amenazas más importantes que sufre la especie se deben a la alteración del hábitat, principalmente, el de invernada, por la contaminación de los medios acuáticos. 


La Barnacla carinegra se cita en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas como “De interés especial”.


Y al hilo de las barnaclas, quiero aprovechar esta entrada para adjuntar algunas curiosas fotografías que pude realizar en junio del año pasado en los acantilados de la Campa Torres, cuando sorprendentemente, apareció volando una pareja de grandes aves que tras comprobar con los prismáticos, pude confirmar que se trataba de una Barnacla canadiense y un Ansar indio. Pareja que, poco a poco, se está haciendo famosa, por lo insólito de su vuelo y por las distintas citas que de ese "idilio" han aparecido en al menos, tres blogs de prestigiosos ornitólogos (El ñeru de Xuan, Aves en azul y verde y Fenix avis unica ). 



Se trata de la pareja de Barnacla canadiense (hembra con anilla metálica; BTO BRITISH MUSEUM NAT HIS LONDON SW7 5212447 que fue anillada en el parque de Poole, en el condado de Dorset, en Gran Bretaña, el 13/12/2011) que presumiblemente (ahora ya confirmado) se "fugo" con su "amante", un Ansar indio y que al parecer, posteriormente tuvieron una prolija descendencia híbrida que podemos ver en el Parque de Isabel la Católica de Gijón.



Espero que estas fotografías que pude hacer a la pareja, sirvan de complemento a esas tres citas y para confirmar que, volar lo que se dice volar, si lo hacían los dos y que tal vez (así lo quiero imaginar) yo fui testigo de una "fuga romántica". 



Aparecieron volando las dos juntas y se posaron en el acantilado posiblemente para descansar, pues era una zona bastante abrupta. Posteriormente, examinando detalladamente las imágenes, pude confirmar que la barnacla tenía una anilla metálica en su pata izquierda.

1 comentario:

  1. Muy buena entrada José Ignacio, muy bien documentada y preciosas fotos. La de los mochuelos también es una pasada. Saludos desde Fauna Compacta.

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