lunes, 12 de enero de 2015

El "dios de los cielos". El Halcón peregrino. Falco peregrinus. Ferre Palomberu.

No se puede concebir el estar publicando un blog sobre aves y naturaleza en general, sin que tenga una entrada obligada el espectacular Halcón peregrino, el "dios de los cielos". Ninguna otra ave le puede disputar el dominio de los cielos.



Y prueba de la fascinación que siempre ha despertado, es la importancia que en las más destacadas culturas antiguas ha tenido. 



El  halcón fue un importante tótem en el antiguo Egipto donde representaba a Horus, el hijo de Isis y Osiris, representando la triada de dioses más importante de Egipto. Cuando Isis resucitó a Osiris, Horus pasó a ser el rey de los vivos, y su padre Osiris el rey de los muertos. A Horus se le representa como un halcón o como humano con cabeza de halcón.

  

También es importante en la mitología escandinava donde se asocia al dios Odín que está considerado como el rey de los dioses.


El halcón era un animal sagrado también en la cultura maya.  Para los mayas, el halcón es su última encarnación en la rueda de reencarnaciones, para pasar en la próxima vida a un ciclo superior en la espiral evolutiva.



Existen numerosas subespecies de halcones distribuidos por el mundo. La población nidificante en España corresponde a la subespecie mediterránea Falco peregrinus brookei. Sin embargo durante la invernada pueden aparecer en el Cantábrico aves procedentes de Europa que corresponden a la subespecie Falco peregrinus peregrinus.



Se trata de una rapaz diurna que posee una envergadura de entre 80-117 cm, una longitud de entre 38-51 cm y un peso cercano al kilogramo en el caso de las hembras. Es pues un halcón de tamaño medio, robusto, ancho de pecho, con alas relativamente cortas, de base ancha y extremos más puntiagudos que en otros halcones grandes; las alas parecen a menudo de forma triangular. La cola es recta y de longitud media. La parte dorsal de los adultos es de color gris pizarroso mientras que las partes inferiores son blanquecinas rosadas barreadas transversalmente. 



La cabeza es redondeada y de color gris azulado. Tienen una bigotera negra que desciende sobre los carrillos blancos y esto juntamente con los ojos muy oscuros rodeados de un anillo orbital amarillo, le dan un aspecto llamativo e inconfundible. 



El pico es corto, ganchudo y fuerte de color negro en la punta y amarillento en la base. Las patas son amarillentas con dedos lagos y afiladas uñas. Los juveniles tienen unos tonos mucho más pardos.



Tienen un claro dimorfismo sexual invertido ya que la hembra es claramente de mayor tamaño y más pesada que el macho que no acostumbra a superar los 600 gr de peso y los 30 cm de longitud. El color general de las hembras es más oscuro en la espalda y en el obispillo. En la parte superior del pecho tienen muy marcados unos puntos oscuros en forma de gotas y el resto de las partes inferiores están, en general, más densamente rayadas que en los machos.



Los halcones son reconocidos por su agudeza visual. Junto con el búho, tiene el ojo más agudo de las rapaces. La retina de los ojos de un halcón tiene un poder de resolución de objetos distantes dos veces tan aguda como la de la retina humana. Aún es mayor este poder resolutivo en visión lateral, hacia arriba y abajo, puesto que la fóvea tiene una enorme cantidad de conos. De esta forma con ligeros giros de la cabeza puede controlar cualquier movimiento de un pequeño animal por lejos que esté.


El halcón desde hace tiempo viene prestando buenos servicios al ser humano. En la segunda guerra mundial los halcones peregrinos fueron utilizados para interceptar palomas mensajeras. Hoy en día, también se les utiliza como la más eficaz de las medidas de seguridad en los aeropuertos, alejando otras aves del entorno de ellos evitando, de esa manera, posibles accidentes de colisiones con las turbinas de los reactores de los aviones. 



Los halcones peregrinos se encuentran entre las aves rapaces que ocupan en el mundo una mayor extensión, estando presentes en todos los continentes menos en la Antártida. 



Prefieren los grandes espacios abiertos y prosperan en acantilados cerca de las costas, donde abundan las aves marinas, también en roquedos del interior eludiendo zonas boscosas y volando con preferencia en terreno abierto. También se dan casos de halcones peregrinos que viven en puentes y terrazas o tejados o repisas de rascacielos de grandes ciudades.



Se les puede encontrar anidando tanto a nivel del mar como en alta montaña (2000-3000 m.s.n.m.) y se adaptan a todos los climas desde desiertos, zonas árticas, zonas tropicales o páramos calurosos.



Normalmente se posan en rocas no lejos del lugar donde van a anidar, pero también en árboles secos o tendidos eléctricos cercanos, aunque prefieren aquéllas. 



Es frecuente encontrarnos al Halcón peregrino pasando gran parte del día posado sosteniéndose sobre una pata, con la otra medio recogida o totalmente oculta en el plumaje. En esta situación permanecen en situación de alerta, pero inmóviles durante largos periodos de tiempo, únicamente se limitan a realizar giros con la cabeza mirando inquisitivamente cualquier cosa que les llame la atención o se mueva aunque sea de forma imperceptible. Ese inmovilismo dificulta notablemente su observación y aunque parezca increíble es muy difícil hacerlos volar aún acercándose a corta distancia, haciendo movimientos o emitiendo ruidos altisonantes.



Pueden desplazarse enormes distancias fuera de la temporada de cría, de ahí su nombre de peregrino. Aunque algunos especímenes son residentes permanentes, la mayoría migra.



Las parejas se unen por toda la vida y se guardan gran fidelidad, permaneciendo posados juntos no muy distantes unos de otros.



Por su vuelo rápido y agresividad desde épocas remotas son los más estimados de todas las especies de halcones para el llamado "deporte" de cetrería y resultan relativamente fáciles de capturar, amansar y entrenar. 



Por su vuelo rápido y agresividad la cetrería ha explotado, en provecho del hombre, los dones naturales de estas aves para la caza. Su manera de cazar es muy elaborada y con frecuencia la captura de una presa es el resultado del ataque combinado de macho y hembra.



Las velocidades en el vuelo de caza no han sido debidamente medidas. En un «picado» puede alcanzar velocidades de 200 a 300 km por hora, pero por métodos más modernos se ha podido calcular que en determinados momentos llegan a más de 400 km por hora. Tiene el récord de velocidad en el reino animal.



El halcón es capaz de asimilar el cambio de presión atmosférica que significa descender a 300km por hora ocasionado por las ondas de choque del aire que podría lesionar el tejido pulmonar de este ave, sin embargo posee unos sofisticados tubérculos óseos que evitan que se lesione en el vuelo en picado. 



Tienen un vuelo muy potente, ágil y muy característico, alternando rápidos aleteos y largos planeos. Cuando caza, bate las alas más deprisa y con mayor fuerza. Suele lanzarse en picado, con alas casi o totalmente plegadas junto al cuerpo. 



Es muy raro, aunque están capacitados para ello, verles cazar presas en el suelo o perseguirlas a través de la vegetación baja del terreno. 



Pueden llegar a matar, cayendo en picado, aves que duplican su peso. 

Desde que son jóvenes aprenden rápidamente que los ataques en vertical sobre pájaros cercanos no son recompensados con el éxito, al contrario de los efectuados sobre presas distantes. Esto es debido a que la mayoría de los pequeños pájaros tienen un gran campo visual hacia arriba, lo que les permite evitar, con un rápido quiebro, los ataques que vienen de lo alto pero de distancias cortas. Además al ser demasiado cortos los recorridos, no permiten al halcón obtener una suficiente velocidad para que la caza sea efectiva.



El Halcón peregrino ataca fundamentalmente de dos maneras diferentes. Una desde gran altura cayendo en «picado» y de manera oblicua sobre la presa y atrapando a ésta por la parte posterior del cuerpo, clavándole las garras. La otra consiste en ir volando a nivel más bajo que sus presas y ascendiendo en los últimos metros para clavar las garras en la parte inferior del cuerpo de su víctima. 



En el instante mismo de la captura y en especial cuando el «picado» oblicuo es efectuado desde gran altura, el halcón se endereza extendiendo las alas y la cola sin duda para frenar su caída y proyecta una o las dos patas hacia adelante.



Antes de empezar a comer una presa la despluma, algunas veces totalmente, otras solamente quitando unos mechones de plumas.



Las presas más comunes en la dieta del Halcón peregrino varían naturalmente con la fauna existente en las proximidades de su hábitat. Si éste es un acantilado marino, suelen ser atacadas las gaviotas y las pequeñas limícolas.





Si se trata de un cortado montañoso del interior, los córvidos, en especial las chovas y las cornejas sufren las mayores bajas. 



Pero en cualquiera de los ambientes, si existen palomas, éstas son según todos los estudios realizados, sus presas favoritas.



Habitualmente mata muchos más pájaros de los que necesita, abandonando el resto después de comer las partes más apetitosas para él.


A la llegada de la época de la reproducción, en general a finales del mes de febrero, pero más a menudo en marzo, los machos aún no emparejados se establecen en lugares que ya tienen escogidos durante el invierno, realizando continuos vuelos fuera del acantilado o roquedo y volviendo a posarse de nuevo en el mismo lugar, tratando de llamar la atención de las hembras. 


El mismo lugar o nicho es usado año tras año para anidar y existe en ello una extraña fidelidad como sucede con muchas especies de pájaros, de tal modo que pueden estar anidando en un pequeño saliente de un acantilado, aunque allí cerca haya otros que a nuestros ojos son lugares más cómodos y menos peligrosos por lo anchos y protegidos.


Poco antes de que el primer huevo sea puesto, la hembra frecuenta el lugar y se sienta en el nido vacío tal como si ya estuviera incubando. La puesta normal es de dos, tres o a lo sumo cuatro huevos.


La incubación es efectuada por ambos sexos y la hembra realiza la mayor parte de la tarea siendo alimentada por el macho que varias veces al día se acerca al lugar con una presa, llamando a la hembra que deja el nido y sale a su encuentro, recibiéndola en el aire desde sus patas o cogiéndola al vuelo cuando aquél la suelta, tal como hacen los aguiluchos. El macho puede también aportar presas a una repisa próxima o a la misma del nido donde son recogidas por la hembra.


Durante el período de la cría la agresividad natural de estos halcones se acrecienta, en especial en las hembras, que acometen a todo intruso que se acerca al nido, sean seres humanos o animales, dándoles aletazos y muchas veces clavándoles las uñas. Cualquier pájaro, Cuervo, Águila, Gaviota o Ratonero que pase cerca del nido de los halcones, puede ser perseguido inmediatamente por el macho o la hembra, aunque ésta es en general mucho más agresiva. Los ataques suelen ir acompañados por agudos chillidos y en ocasiones los halcones golpean a otros pájaros y les arrancan plumas. 


Después de salir del nido los jóvenes halcones a los 35-42 días de su nacimiento, permanecen durante uno o dos meses en la zona de cría y son enseñados a cazar por los adultos. Con una atenta observación y sin necesidad de fijarse en la coloración del plumaje pueden descubrirse los jóvenes por la torpeza con que se conducen los primeros días, sobre todo, comparando su vacilante vuelo con el de los adultos. Cuando éstos traen alguna presa, unas veces la sueltan en el aire para que los jóvenes la cojan al vuelo, cosa que no siempre consiguen, pero en la mayoría de los casos los adultos se dirigen a un posadero con ella y allí ceban a los jóvenes como si aún estuvieran en el nido.


Prácticamente el Halcón peregrino no tiene más enemigo en la naturaleza que el propio hombre o a lo sumo a el Búho real que suele compartir hábitat con él. 


La expectativa de vida de un Halcón peregrino que ha superado la inmadurez, puede llegar a ser de 12 años en casos excepcionales, pero normalmente el promedio de vida de los halcones sexualmente maduros no supera 2-3 años.


En la Península Ibérica el Halcón peregrino es sedentario, pero algunos jóvenes del año efectúan desplazamientos relativamente distantes de su lugar de nacimiento en cuanto son totalmente independientes. 



Ya he comentado que los halcones que se reproducen en zonas del norte de Europa emigran hacia el Sur, siguiendo con preferencia una tendencia al Sudoeste.


Las principales amenazas para esta especie son la disminución  de la productividad de las parejas que se empezaron a manifestar (ya desde los años sesenta en Centro Europa) con el adelgazamiento progresivo de la cáscara de los huevos, cuya rotura se ocasionaba por los mismos pájaros en el nido, la reducción del número de huevos eclosionados, menores puestas y parejas infértiles que se establecían pero no criaban. Tras las pertinentes investigaciones se pudo correlacionar esta baja productividad con la exposición a plaguicidas fundamentalmente de los órgano-clorados.


Otro de los importantes problemas con los que se enfrenta esta especie es el expolio de nidos para fomentar la nefasta moda de la cetrería que se ha extendido por Europa e incluso en la zona levantina por los criadores de palomas. 


El Halcón peregrino aparece en la categoría "De interés especial" en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.


En el Principado de Asturias se incluye al Halcón (Falco peregrinus) peregrino en la categoría de especie de "Interés Especial" dentro del Catálogo Regional de Especies Amenazadas de la Fauna Vertebrada junto con el Águila real (Aquila chrysaetos) y el Alimoche común (Neophron percnopterusy ello implica que durante su periodo de reproducción y crianza (15 de febrero a 30 de junio) se prohíbe la escalada en ciertos sectores y fechas. 

4 comentarios:

  1. Ya lo creo que es el rey de los cielos José Ignacio. Excelentes fotos, una pasada. Saludos desde Fauna Compacta blogspot

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    1. Muchas gracias Germán. Acabo de pasarme por tu blog y veo que tú tampoco lo haces nada mal. Estaremos en contacto. Quedas fichado en mi lista de blogs favoritos.

      Saludos.

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  2. ¡¡¡Vaya pedazo de entrada y qué fotazas!!!

    Te acabo de descubrir y me convertiré en tu seguidor. Enhorabuena por tu blog y por compartir tu afición por la aves.

    Saludos desde León

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    1. Pues que quieres que te diga Alberto. Como diría nuestro anterior rey: "me llena de orgullo y satisfacción".
      Créeme que tan solo soy un aficionadillo al pajareo, pero eso si, cada día disfruto mas. A veces me da algo de pudor publicar mis fotos, dado los buenísimos fotógrafos que hay por ahí y ornitólogos de los de verdad publicando entradas a blogs, pero mi afición lo supera y pienso que para llegar a algo, siempre hay un principio..

      Saludos.

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