Un año más, llegada la temporada otoñal, tengo por costumbre acercarme a la localidad de Moniello (Gozón. Asturias) para disfrutar del continuo pasar de los alcatraces atlánticos a relativamente cercanía de los acantilados de esa zona de costera asturiana y a la vez disfrutar de un maravilloso paisaje que allí existe.
Este año no conseguí observarlos demasiado cercanos como en otras temporadas, pero suficiente para mi y para poder diferenciarlos de otras especies en migración postnupcial y sobre todo poder diferenciar los tan variados plumajes que exhiben en función de su edad.
La llegada de importantes y sucesivas borrascas a esa costa central asturiana contribuye sin duda a que las aves en su paso migratorio postnupcial se aproximen más a la línea costera, lo cual nos facilita enormemente su observación y fotografía, cosa que sin esa aproximación tan sólo sería posible conseguir por medio de la utilización de telescopios terrestres o por medio de la salida en barco para conseguir ese propósito.
La contrapartida a esa facilidad para conseguir realizar esas fotografías desde la costa, es que, tal como se puede apreciar en la mayoría de las fotografías, esos días de borrascas intensas, suelen estar bastante nublados y acostumbra a reinar fuertes rachas de viento del Noroeste de una intensidad nada desdeñable. Ambos aspectos lógicamente dificultaban de manera notable la realización de unas fotografías de cierta calidad, pero con la mera observación del paisaje y del paso de miles de estas aves, compensa más que de sobra la estancia en ese guapo lugar.
Como muchos ya conocéis, en nuestro país el Alcatraz atlántico no nidifica, pero es una de las aves marinas más abundantes en migración por las costas atlánticas y cantábricas, pudiéndose observar mejor en los cabos más salientes de esas costas. Su paso posnupcial, se produce desde mediados del mes de agosto hasta finales de noviembre, siendo en octubre cuando podemos ver el mayor número de aves en paso por nuestras costas, pero claro en ello influirá las condiciones climáticas reinantes en esa época.
Al principio del periodo migratorio posnupcial, desde agosto y hasta la mitad de septiembre, es habitual que la mayoría de los ejemplares en paso por nuestras costas, sean los alcatraces jóvenes del año, que acostumbran a ir acompañados de escasos ejemplares inmaduros y adultos. Más tarde, en el mes de octubre es cuando podemos ver que la mayoría de los ejemplares en paso son adultos, cosa que pude constatar en esta ocasión.
Antes de alcanzar la edad adulta, que se considera que llega a los cinco años (o invernadas), en el Alcatraz atlántico se pueden diferenciar cuatro grupos de edad con diferentes plumajes: primer invierno (o joven), segundo invierno, tercer invierno, cuarto invierno y quinto invierno o adulto.
Los adultos tienen el cuerpo en forma de puro o torpedo recubierto de un plumaje blanco níveo, excepto la cabeza que es de un color ocre amarillento y que se vuelve más intenso durante la época reproductiva.
En la cara tienen un área desnuda con la piel de color negro, que les da una expresión facial característica. El pico es medianamente largo (de 9 a 11 cm medido desde la cabeza), robusto, cónico, con la punta ligeramente curvada hacia abajo, lo que les facilita la captura peces de mediano tamaño en sus zambullidas. Su color es gris azulado claro perfilado de negro en todo su perímetro y con una línea negra que recorre lateralmente toda la mandíbula superior.
Los ojos grandes y dirigidos hacia adelante, son de un color azul o gris claro casi transparente. Están rodeados de un fino anillo periocular de color negro y tienen rodeándolos por su parte superior un semicírculo similar a un párpado que es de color azul y que les da un aspecto de estar enmascarados.
Los ejemplares del primer año (o jóvenes) presentan un plumaje castaño oscuro (chocolate) en su totalidad con moteados profusos de blanco en el dorso y con los bordes posteriores y puntas de las alas más oscuras. Algún ejemplar puede presentar escasas zonas blancas en la cabeza o en la parte inferior del cuerpo. Tienen el borde posterior de las alas y las puntas más oscuras. El pico es de color marrón.
El Alcatraz atlántico es un ave marina pelágica que solo se acerca a la tierra para reproducirse. Su hábitat en época de cría se localiza en los islotes rocosos a ambos lados del Atlántico norte. Pasa el invierno en las costas occidentales de África hasta el Golfo de Guinea y en menor cuantía en el Mediterráneo. Muchas gracias por vuestra visita a mi blog.













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