Comienzo esta segunda parte de algunas observaciones que tenía pendientes de publicar de la pasada primavera del 2026, con la Avutarda euroasiática (Otis tarda). Considerada como una de las aves voladoras más pesadas del mundo y la de mayor volumen corporal capaz de volar de nuestro país, destaca por un gran dimorfismo sexual y España alberga la mitad de su población global. Efectivamente, según dicen todos los expertos, de los casi 50.000 ejemplares existentes en todo el mundo, más del 50% están en España (unos 33.000 ejemplares), por lo que en la actualidad, nuestro país está considerado como la principal reserva mundial de la especie.
Como comentaba anteriormente, la Avutarda euroasiática además está considerada como una de las especies vivas de aves con un mayor dimorfismo sexual, debido fundamentalmente a la gran diferencia de tamaño y peso entre machos y hembras. Los machos pesan entre 10 y 16 kg (llegando a registrarse hasta 21 kg), mientras que las hembras rondan los 4 kg.
Pude realizar estas fotografías en el maravilloso entorno de espacio natural protegido de la Reserva Natural de las Lagunas de Villafáfila, que desde mi punto de vista, es sin duda el mejor lugar de la península para su observación y fotografía. Un lugar del cual soy incapaz de pasar de largo sin desviarme, aunque solo sea unos minutos, cada vez que me desplazo desde Asturias al centro de la península.
Otro dato interesante es que las hembras son casi dos veces más numerosas que los machos. Debido a la diferencia de tamaño y al modo de vida entre ambos sexos, los machos tienen una mortalidad mayor debido tanto a causas naturales, como a las inducidas por el ser humano.
Su denominación científica en latín, “Otis tarda” (“ave tarda”) proviene de la palabra griega “otis”, que significa ave y de “tarda”, que proviene de la palabra latina que significa lenta, en alusión a la lentitud en iniciar el vuelo de la especie.
También pude fotografiar a la Pagaza piconegra (Gelochelidon nilotica) de la cual conviene recordar que es un ave que desafía las normas biológicas de su propia familia. Digo esto porque, aunque es un estérnido (pariente cercano de los charranes y las gaviotas), se comporta de una manera única en su especie.
Digo esto porque a pesar de estar considerada como un charrán, ella no pesca como los demás charranes que se lanzan en picado al agua para capturar peces, la Pagaza piconegra raramente se zambulle. Posee un pico corto, grueso y robusto (muy similar al de una gaviota) que está adaptado para una alimentación totalmente terrestre.
Tiene una técnica de caza "terrestre" e incansable volando a ras de suelo: Captura insectos directamente al vuelo mientras planea a muy baja altura sobre campos o llanuras ricas en limo. También se la puede ver corriendo por el suelo persiguiendo lombrices, pequeños batracios, lagartijas e insectos.
Debido a esta dieta, prefiere los hábitats interiores y las zonas agrícolas, actuando más como un ave de estepa que como un ave marina tradicional.
No podía faltar alguna fotografía del muy confiado Escribano triguero (Emberiza calandra).
Durante esa temporada primaveral, lo podemos observar fácilmente desde lo alto de un cable, una alambrada o un arbusto entonando continuamente su canto metálico, machacón e inconfundible similar a un tintineo de llaves. En esos momentos es cuando podemos apreciar fácilmente su pico con un diente especial para abrir las semillas duras de las que se alimentan.
Está considerada como el ave más grande y voluminosa dentro del grupo de los escribanos europeos.
Presenta un plumaje dominado por los tonos terrosos y blanquecinos con abundantes listas, lo que le confiere un aspecto parecido al de los aláudidos (alondras, cogujadas, calandrias, terreras).
También quiero incluir aquí a un ave forestal muy inteligente que destaca por esconder su comida (miles de bellotas y frutos secos bajo tierra cada año) aunque recuerda dónde deja la mayor parte de su comida gracias a una gran capacidad mental, también es cierto que olvida muchos de estos escondites, lo que hace que nazcan nuevos robles y encinas. Me estoy refiriendo al Arrendajo euroasiático (Garrulus glandarius) un interesante representante de la familia de los córvidos.
Otra curiosidad de ésta ave es que es capaz de imitar el canto de otras aves e incluso ruidos o voces humanas. También está considerada como un ave guardiana del bosque ya que emite fuertes graznidos de alarma para avisar a todo el bosque cuando ve un peligro como un gavilán o un gato.
Otra de las principales características que quiero destacar de esta ave es el hecho de que a pesar de ser un miembro de la familia de los córvidos, su plumaje claro y colorido se diferencia del de la tónica general de la familia caracterizada por el predominio de los colores negros o muy oscuros en la mayor parte de su plumaje, excepto tal vez, en el caso del Rabilargo ibérico, en el que también predominan los colores claros y el color negro tan solo se limita al plumaje de su cabeza.
Llamó mi atención el poder observar a este ejemplar de Colirrojo tizón (Phoenicurus ochruros), en especial cuando acababa de capturar una oruga.
A duras penas conseguí un par de fotografías de la muy esquiva Curruca carrasqueña occidental (Curruca iberiae). Digo esto porque se trata de un pajarillo muy inquieto que no para quieta ni un segundo entre los arbustos.
También quiero rendir un sincero y merecido homenaje al Mirlo común (Turdus merula). Se trata de un ave que destaca por su gran capacidad de adaptación urbana, su marcado dimorfismo sexual y su melodioso canto al amanecer. Tienen capacidad de imitar sonidos del entorno o de otros pájaros.
Tienen un plumaje negro muy oscuro, un pico amarillo anaranjado brillante y un círculo también amarillo anaranjado alrededor de los ojos. Por su parte en las hembras predomina el color pardo o marrón para camuflarse mejor cuando cuidan el nido y poderse proteger de los enemigos. Una última curiosidad de este increíble pájaro es que duermen usando el sueño unihemisférico, lo que significa que una mitad del cerebro descansa y la otra sigue alerta ante el peligro.
Qué decir de la belleza del Petirrojo europeo (Erithacus rubecula) o Raitán y no solo me quiero referir de su incuestionable belleza. Comentar por ejemplo que estos pajarillos poseen una proteína en los ojos que les permite orientarse mediante mecánica cuántica detectando el campo magnético funcionando a modo de una brújula visual.
Se trata de unos pájaros muy territoriales ya que tanto los machos como las hembras cantan por igual para defender sus territorios, algo raro en aves pequeñas. A pesar de su fama tierna, son muy agresivos y pelean con fiereza por su territorio, atacando incluso a su propio reflejo.
Tampoco quería dejar de mencionar una curiosa creencia popular que, en teoría, pone de manifiesto la supuesta compasión que atesora ésta emblemática especie. Según esa creencia, el color rojo del pecho del Petirrojo tiene su origen en una hermosa leyenda. Mientras Cristo colgaba de la cruz, un pajarillo de color oscuro, movido a compasión por el Redentor, intentó arrancar las espinas de la corona que herían su frente, manchándose el pecho de sangre. Desde entonces, en recuerdo de su dulce compasión, la mancha roja sigue apareciendo en todos sus descendientes. (El maravilloso mundo de las aves. T.II, pg. 99).
Y ya para terminar esta extensa entrada, dedicar un amplio espacio al Trepador azul (Sitta europaea). Un pájaro muy conocido debido a su habilidad para caminar cabeza abajo por los troncos. A diferencia de otras aves que trepan subiendo, este pájaro puede caminar y descender por los troncos de los árboles con la cabeza hacia abajo gracias a la gran fuerza de sus patas y de sus uñas aceradas. Esto, a diferencia de los agateadores y los pájaros carpinteros, les sirve para no tener que ayudarse de la cola para sujetarse y usar los dos pies al mismo tiempo. También frecuentan el suelo donde caminan a saltos.
Su apariencia es compacta debido a que lo llaman el "pájaro sin cuello" dado que su cuerpo es rechoncho y su cabeza gorda se une de forma muy directa al tronco su falta de cuello aparente.
Tiene un potente repertorio vocal. A pesar de medir solo unos 14 cm, emite silbidos fuertes y muy característicos que suelen delatar su presencia antes de verlo.
Utilizan las grietas de la corteza como un yunque donde encajan frutos secos, como avellanas o bellotas, para romperlos a picotazos usando el peso de todo su cuerpo. También guardan semillas e insectos en los escondites de los árboles para tener comida lista cuando llega el invierno. Pueden capturar algunas presas durante el vuelo y extraer trozos de corteza para atrapar insectos, aunque no puede excavar en madera sana como lo haría un pájaro carpintero. Cambia de dieta según la estación. En primavera y verano consume sobre todo insectos y sus larvas; en otoño e invierno aumenta el consumo de semillas, frutos secos y hayucos.
Seguro que si decides observar a ésta especie no te vas a aburrir, ya que ese carácter sumamente inquieto te hace estar siguiéndola de árbol en árbol sin parar, y si decides hacer un reportaje fotográfico de ella, vas a tener que armarte de paciencia persiguiéndola continuamente mientras ella parece estar jugando contigo al escondite, pues tiene la fea costumbre de situarse habitualmente en la cara del árbol opuesta al observador. Es un pájaro muy ágil. Recorre ramas y troncos en cualquier dirección, ya sea hacia arriba, hacia abajo o lateralmente, inspeccionando cada grieta en busca de insectos y arañas.
Su principal hábitat son los pinares, abetales y los bosques caducifolios (robles, quejigos, hayas) y mixtos de montaña, con árboles maduros y ambientes húmedos o frescos, con nula o escasa sequía estival, que son propios de la mitad septentrional del país. En el sur resultan más escasos y habitan en bosques más secos (alcornocales, encinares) que se encuentran en áreas de montaña frescas de menor altitud, llegando incluso hasta el nivel del mar en el suroeste de la península.
Otra interesante habilidad de este pequeño pájaro es su costumbre de usar barro mezclado con saliva para estrechar la entrada de sus nidos. Estos pájaros utilizan huecos en los árboles (a veces viejos nidos de pájaros carpinteros) y tapan parte del agujero con barro o arcilla para que la entrada sea más pequeña y segura frente a depredadores más grandes.
Nada más por esta vez, tan solo añadir el daros las gracias por haber visitado mi blog.


















































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