sábado, 7 de enero de 2017

Un habitual con un llamativo plumaje nupcial. Chorlito Gris. Pluvialis squatarola. Pollu del Pedreu.

Ya desde los dos últimos meses de 2016 y aún en estos primeros días del mes de enero de 2017, podemos disfrutar en nuestras playas asturianas, de la presencia de un ave limícola que nos visita habitualmente en esas fechas y que procede de la fría tundra ártica, donde se reproduce y por lo que también se le conoce como el Chorlito ártico. 




Tan sólo algunos ejemplares utilizan nuestras costas para pasar el invierno, mientras que para la mayoría constituyen un área de paso durante los viajes migratorios hacia las costas africanas, pudiendo llegar hasta Sudáfrica.




Acostumbra a encontrarse en grupos más bien reducidos y su carácter es más bien tímido, por lo que para poderle fotografiar adecuadamente, y aún más en un día nublado, resulta fundamental disponer de un potente teleobjetivo lo más luminoso posible, o de lo contrario, armarte de paciencia e ir ganándote su confianza poco a poco, para que asuma tu presencia como no peligrosa y siga realizando sus actividades habituales como son la búsqueda de alimento o las tareas de aseo y limpieza de su bello plumaje.




Decir que la mayor parte de este reportaje fotográfico está realizado en la maravillosa playa de Bañugues (Gozón), en donde aún estos días podemos encontrar un pequeño grupo de chorlitos grises juveniles, que comparten espacio con otras limícolas habituales también en estas fechas, como son los Chorlitejos grandes, Correlimos comunes y Vuelvepiedras comunes, entre otras. 




Debido a ese carácter bastante desconfiado, habitualmente evitan las zonas de playa abierta y prefieren desenvolverse por la zona del roquedo que se pone al descubierto de manera más amplia con la bajada de la marea y más concretamente, en las múltiples pequeñas charcas que en esa zona se crean. 




La estrategia a seguir para poder fotografiarles adecuadamente, es la de un cierto acercamiento a la zona y atrincherarte ente las rocas que quedan al descubierto y esperar a que la marea vaya subiendo y que las aves se acerquen a tu posición poco a poco. Todo ello siempre y cuando tengas la fortuna de que no te aparezca por la zona algún perro suelto e incluso, como ya me ha ocurrido en alguna ocasión, algún caballo practicando el paso al trote o incluso al galope, con lo cual tienes que volver a empezar de nuevo la estrategia de acercamiento. 




Los potenciales peligros no sólo pueden venir por tierra, por lo que ellos también tienen que estar muy pendientes de los que puedan llegar por el aire.




Lo que puedes tener casi seguro es una buena mojadura de al menos los pies, si quieres conseguir un resultado que merezca la pena, ya que la marea es implacable y por muy al tanto que estés de ella, siempre te da alguna sorpresa, aunque, evidentemente, disfrutar de esos momentos, merece la pena.




El Chorlito Gris (Pluvialis squatarola) pertenece a la familia de los carádridos (Charadriidae), género Pluvialis al igual que el Chorlito dorado común (Pluvialis apricaria) con el que guarda un gran parecido físico, aunque su comportamiento es menos gregario por lo que forman grupos menos numerosos que aquel.




De un tamaño mediano, aunque un poco más corpulento que el dorado, vienen a tener una longitud de entre 26-30 cm y una envergadura que puede alcanzar los 63 cm. Su peso puede alcanzar los 280 gr. No existe dimorfismo sexual en esta especie.




A la hora de describir su aspecto hay que decir que existen grandes diferencias entre el plumaje que exhiben durante el invierno y su llamativo plumaje estival o del período reproductor. 




En la temporada actual (invernal) sus partes superiores tienen un color pardo-grisáceo salpicado de puntos blanquecinos, mientras que la parte anterior es de un color pardo-blanquecino. 





Las plumas primarias de las alas y las coberteras son barradas de color pardo-negruzco con manchas blancas de forma triangular ribeteando sus bordes.




La cabeza es grande y presenta un píleo de color marrón oscuro con estrías blanquecinas.




La cara es de color pardo-blanquecino con finas estrías más oscuras, una ceja blanquecina poco marcada y una pequeña mancha de color pardo poco definida en la zona de las auriculares.




Los ojos son grandes, de color marrón oscuro y están rodeados de un fino anillo periocular blanquecino.




El pico es corto, delgado, recto, puntiagudo y es de color negruzco.




La cola es corta, de color blanco y con líneas transversales pardas.




El obispillo es blanco y es una de las características diferenciales con el Chorlito dorado común.




En vuelo se pueden apreciar sus alas largas y puntiagudas en las que destacan claramente las plumas axilares de color negro (ausentes en el Chorlito dorado común) y también unas bandas alares blancas que son mucho más llamativas que las que presenta el Ch. dorado.




Las patas son medianamente largas y de color negro.




Los individuos juveniles tienen un aspecto similar al de los adultos con plumaje no reproductor pero con una coloración gris parduzca y con aspecto escamoso en el dorso ya que tienen las plumas de las partes superiores festoneados de color pardo amarillento y la punta de las plumas de color negro.




Por la parte inferior son de color pardo-blanquecino pero con barras de color marrón algo más oscuro en el pecho y en los flancos.




En la cara tienen una mancha parduzca en la zona de las auriculares que es más marcada que la que presentan los adultos en invierno.




Durante el vuelo de las aves se pueden observar tres características distintivas en todos los plumajes del Chorlito gris que lo diferencia del Chorlito dorado: una banda longitudinal blanca del ala, la base blanca de la cola (obispillo) y manchas negras en la parte inferior de las alas. 




El iris es de color marrón oscuro y el pico y las patas son de negro.




Durante el período reproductor presentan un plumaje mucho más llamativo que en el invierno, siendo su plumaje por la parte superior de color negro con manchas de color gris y blanco plateado en las plumas lo que les confiere un aspecto grisáceo, salvo el obispillo que es de color blanco.




La cara, la garganta, la parte anterior del cuello, el pecho y la parte anterior del vientre son de un intenso color negro, estando toda ésta zona negra bordeada por una ancha franja de color blanco de grosor variable que partiendo de la cabeza por encima del ojo se prolonga por detrás de la cara bordeándola para a continuación dirigirse hacia delante describiendo una media curva que bordea el lateral del cuello y la parte superior del pecho.




La parte posterior del cuello es blanca.




Los flancos son negros y la parte posterior del vientre y la zona caudal inferior son de color blanco.




El píleo es de color blanco con algunas pequeñas manchas negruzcas.




El plumaje nupcial del Chorlito gris es similar al del Chorlito dorado pero se puede diferenciar por las manchas claras más amplias en el cuello y el capuchón, el color gris moteado de su dorso y la ausencia de la franja blanca que se extiende a lo largo de los flancos del Chorlito dorado.




Su reclamo característico en vuelo es una especie de “píi-uu-ii” repetitivo y aflautado bastante sonoro. 




Su vuelo es rápido y característico, mostrando alternativamente las partes superior e inferior, y cuando andan por el suelo lo hacen con movimientos casi espasmódicos, pasando de la inmovilidad más absoluta a las cortas carreras. 




El Chorlito gris es un ave estrictamente migradora y a partir del mes de octubre llegan a nuestro país los primeros ejemplares procedentes de Siberia y el norte de Europa (Rusia septentrional y Siberia), donde ocupa ambientes de tundra durante el periodo reproductor.





En el retorno hacia sus lugares de reproducción (paso prenupcial) se pueden diferenciar dos máximos: uno en febrero y marzo para las aves que invernan en la Península y otro en abril y mayo, para las que pasan el invierno en África. El paso postnupcial por las costas atlánticas peninsulares tiene lugar entre octubre y noviembre.




En España además de poderlos encontrar durante los pasos migratorios, se comportan como invernantes habituales, distribuyéndose de forma muy dispersa tanto por las costas atlánticas (Rías Bajas) y cantábricas, como por las mediterráneas (bahía de Cádiz, marismas del Guadalquivir y del Odiel). También es abundante en el delta del Ebro y en Canarias, sin embargo en las islas Baleares es escaso.


Su hábitat principal durante el periodo invernal se encuentra en las zonas intermareales de las playas y en las marismas, charcas, humedales y praderas inundadas. Durante la época de cría se encuentran en las zonas de la tundra comprendidas entre la costa y los bosques.




Su alimentación se compone fundamentalmente de insectos, arácnidos, gusanos, lombrices, moluscos, crustáceos, semillas, plantas y otras materias vegetales.




Durante el período de cría se alimentan mayoritariamente de insectos y otros pequeños invertebrados terrestres. 




Al igual que las otras aves de su familia su comportamiento alimentario consiste en localizar primero a sus presas con la vista (ojos grandes) y luego, tras una pequeña carrera, las atrapan picoteando el suelo al detectar algo comestible. A veces tantea el suelo en busca de presas escondidas.




El periodo de reproducción lo realizan entre los meses de junio y septiembre. Crían en solitario para lo cual construyen el nido escarbando una pequeña depresión en el suelo, en alguna zona elevada o montículo o en alguna pendiente, y luego la recubren con líquenes y pequeños trozos de las ramitas de los arbustos y piedrecillas.




La puesta se compone normalmente de 3-4 huevos y la incubación, llevada a cabo por ambos sexos, dura 26 días aproximadamente. Las crías son nidífugas, a las pocas horas de nacer abandonan el nido aunque siguen siendo atendidas por sus padres durante unos 22 días más.




Las principales amenazas a las que está sometida esta especie son la caza ilegal y las perturbaciones en las zonas de cría como consecuencia del turismo, así como la alteración del hábitat por la construcción de nuevas urbanizaciones, la transformación en cultivos de sus áreas de nidificación y la industrialización de costas y rías. Se incluye en la categoría “De interés especial” en el Catálogo Nacional de Especies Amenazadas.

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